ExpoAichi 2005:

La sabiduría de la Naturaleza y la ignorancia con Poder.

 

Ing. Sergio Antillano Armas

Caracas, mayo 2005

 

 

 

Desde el pasado 25 de Marzo (y hasta el 25 de Septiembre) de 2005, tiene lugar en Japón la Exposición Internacional EXPO Aichi, la cual se lleva a cabo en las colinas orientales de Nagoya la capital de la Provincia de Aichi. La Expo mundial abarca mayoritariamente un área del condado de Nagakute (185 ha.) y un área  de Seto (15 ha. aprox.). Ya ha sido visitada por más casi cuatro millones de personas de las 15 millones que se estima disfrutarán de este evento. Más del 80% de los asistentes probablemente sean japoneses y el resto mayoritariamente de China, Korea y países vecinos al Japón.

De los más de 100 países que participan, sólo los pabellones de Libia y el de los Países Andino-Amazónicos no abrieron sus puertas en la fecha inaugural. Venezuela incumplió al compromiso con Japòn y con los otros países (Ecuador, Perú y Bolivia) con quienes llevaba casi dos años trabajando en una exposición común para el Pabellón Andino Amazónico.

Muchas organizaciones civiles (de las llamadas ONG) y empresas de gran envergadura (como Toyota y Mitzubichi) acompañan a los despliegues “oficiales” de los gobiernos mostrando en Aichi las diversas  maneras de abordar el tema de esta Exposición: la sabiduría de la naturaleza.

La temática propuesta por ExpoAichi 2005, acogida por el conjunto de naciones que aceptó participar,  intenta proponer nuevas direcciones para resolver los problemas ambientales de escala global que enfrenta la Humanidad en el siglo XXI. Es una contribución internacional, con base en la Convención de París sobre Exhibiciones Internacionales, que invita a una reflexión sobre el tema y al intercambio de experiencias en desarrollo sustentable. La cita fue convocada por el Buró Internacional de Exhibiciones, el BIE, organismo internacional con sede en París, del que Venezuela es miembro desde hace muchos años.

 

La “Sabiduría de la Naturaleza”, es abordada en Expo Aichi 2005 por las distintas naciones y organizaciones civiles en una infinidad de versiones y enfoques que fueron orientados por la segmentación en tres sub-temas propuestos por los organizadores,  “La matriz de la Naturaleza”, “El Arte de la Vida” y “El Desarrollo de Eco-comunidades”.

 

Presentando una recreación de los ejemplos de armonía con la naturaleza, los diferentes pabellones sirven para revelar los misterios de la vida, y ofrecer alternativas para construir un modelo de sociedad atractivo, confortable, pluricultural, que priorice la diversidad biológica, de culturas  y de pensamiento caracterizado por un mínimo de impacto ambiental que satisfaga las necesidades materiales y espirituales de los ciudadanos del mundo. La búsqueda de respuestas –indagando en la naturaleza- es la ambiciosa tarea que se ha propuesto esta cita mundial.

 

ExpoAichi 2005, a través de novedosas exposiciones y actividades para la discusión y el encuentro,  es un importante escenario - como lo fue recientemente Barcelona, España- de intercambio de ideas, experiencias y enfoques, entre gentes de muchos países, gobiernos, organizaciones privadas y otros actores interesados en la temática relativa a la coexistencia sostenible entre la naturaleza y la Humanidad. Seguir lo que allí ocurre, nos ayuda a pensar nuevas formas de cultura, tecnología y estilos de vida a través de la sabiduría de la naturaleza.

 

¿Venezuela en ExpoAichi?

 

Para este evento nuestro País aspiraba a proyectar, sin sectarismos ni arcaísmos, las fortalezas de Venezuela en materia ambiental, como  país poseedor de gran diversidad de recursos y bienes naturales así como de culturas y saberes, que lo ubican como uno de los 12 países “mega diversos” del mundo.

Venezuela iba a mostrar la Biodiversidad de nuestra nación, en todo su esplendor y extensión junto a la de los países vecinos de la región andina agrupados en la Comunidad Andina de Naciones – CAN.

 

 

 

 

La exposición, que durante dos años se preparó en Venezuela –en conjunto y consenso con Perú, Ecuador y Bolivia-, buscaba reflejar las formas de pensamiento y aproximación al tema del desarrollo en armonía con la naturaleza que tenemos en esta vasta región andina y amazónica. La investigación temática, minuciosa y densa,  junto al diseño de formas de mediación de los contenidos para el público que ya visita la Expo, fue  una excelente y demandante experiencia que un equipo trans-disciplinario, constituido para la ocasión, abordó con mística y capacidad.

 

La exposición se propuso funcionar en simbiosis con un extenso programa de actividades (talleres, charlas, foros, presentaciones, publicaciones, pagina web,  y otras estrategias) para hacer accesible al público visitante las riquezas, realidades y complejidades, propuestas e interrogantes de nuestra región en relación al extraordinario tema tratado en la Expo. Ubicados en América del Sur, los 5 países andinos de la CAN son también amazónicos y alojan a 120 millones de personas en una superficie de 4.710.000 kilómetros cuadrados. En la región andino-amazónica se hablan más de cien lenguas vivas lo cual denota la diversidad de culturas que habitan y se relacionan dialécticamente con una naturaleza única en variedad. Eso se mostraría en un discurso contemporáneo y eficaz que hoy trata de ser desacreditado y banalizado por quienes detentan ahora el Poder sobre el Proyecto.

 

El equipo conformado en Venezuela, durante dos años realizó los proyectos de dotación de servicios e infraestructura física (aguas negras y blancas, electricidad, aire acondicionado, seguridad, etc) que requería el Pabellón común andino.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ese mismo equipo profesional, creativo y con experiencia en estas lides también concibió y realizó (en consenso y conjuntamente con los profesionales designados de los otros países) la investigación del tema, la forma de abordarlo, el concepto expositivo, la Museografía y la inobjetable Arquitectura que emergió como ordenamiento espacial de ese concepto museográfico, con su propuesta de recorrido, sus ritmos y sensaciones, las estaciones, los espacios que dialogan o confrontan entre sí, los recursos de mediación visuales, sonoros y audio-visuales, que requerían los contenidos temáticos acordados y consensuados multilateralmente con Perú, Ecuador, Bolivia y la Comunidad Andina de Naciones.

Cambiar esa temática, esa forma particular de abordar el tema y esas maneras de contarlo provocaría –lógicamente- el cambio de la arquitectura que de ello emerge…se trata de una estructura para un contenido determinado porque formas y contenido son inseparables; al cambiar los contenidos debiera cambiar su expresión arquitectónica…lo contrario es no saber ni entender del hecho expositivo (como parece ser el caso con quienes hoy manejan ese Proyecto).

Se desarrollaron igualmente durante dos años los proyectos de ingeniería estructural que exigió esta arquitectura de calidad que era voz y cobijo del discurso narrativo. Un trabajo de filigrana se llevó a cabo con la contraparte técnica japonesa para amoldarnos a las particulares realidades y normas constructivas de esa nación.

 

Después de casi dos años de todo ese esfuerzo, y a cinco semanas de la inauguración en febrero pasado, un sector del gobierno se abalanzó sobre el Proyecto, cargados de sectarismo, ignorancia, banalidad, ambición y avaricia. Estos advenedizos, tomaron por asalto y cercenaron el proyecto que estaba ya en la fase de montaje.

Aprovechándose de la imaginación, talento y creación de otros, violando derechos de autor y otras barreras éticas –como los invasores españoles de antaño hicieron con los mayas (y eso no es de extrañar cuando un déspota arrogante los dirige desde las sombras de las Torres de El Silencio) estos hacedores de exclusión y arbitrariedad, improvisan todavía hoy, (a casi tres meses de la apertura de la Expo y

 

a menos de cuatro para cerrar) su “templo”, su discurso politiquero y acomodaticio, sobre las ruinas semi destruidas de lo que fue edificado con reflexión y sensatez, con densidad, denodado esfuerzo y austeridad, de lo que se hizo antes consensuado con los países asociados al Proyecto, con razón de ser y justificación coherente, a lo largo de dos años en el Pabellón Andino Amazónico de Expo Aichi 2005.

Los improvisados a cargo ahora del Proyecto, ignorantes del hecho expositivo,  han cambiado  contenidos sin variar las formas y para colmo abrieron apenas hace unos días una parte de la exposición….¡como si una exposición se puede presentar por pedazos!!!!!!!.

Vergüenza y no menos rabia produce todo esto en quienes respetamos al país y su gente, al oficio de hacer exposiciones, al país anfitrión  y a los otros países participantes de la Expo.

Venezuela (gracias a quienes nos representan ahora en esa Expo) perdió el liderazgo y respeto que había ganado entre la Comunidad Andina con este Proyecto; perdió también la representación que tenía en el “Steering Comitte” del evento (electa en el seno del cuerpo colegiado de Comisarios Generales de todos los países); incumplió la palabra empeñada y el compromiso adquirido con los organizadores japoneses de abrir a tiempo el Pabellón; arrastró en su irresponsabilidad a los otros países hermanos de la región andina; irrespetó el trabajo realizado por más de treinta profesionales y actualmente está invirtiendo el triple de los recursos que requería el proyecto inicial.

¿Qué ganó el país? ¿Qué ganó el Ejecutivo Nacional? Nada útil; solo la satisfacción de quienes, con avaricia totalitaria, desde el Poder que detentan transitoriamente en el sector Cultura (y ahora en el Ambiente), imponen con atropellos las mezquinas visiones que emergen de su ignorancia y resentimiento.

Ineficacia, desconocimiento del asunto, derroche de recursos del Estado y torpeza en las ejecutorias imperan hoy en este proyecto de corte internacional y trascendencia temática.

 

Vendrán tiempos mejores…