Experimento Biodegradable
 

       
     

Instrucciones

1 Escoge un pedazo de fruta o
verdura madura; no importa que
tenga la cáscara, si prefie-
res puedes usar una hoja
de lechuga o de cualquier otra hortaliza.
2 Recorta un pedazo de bolsa plástica o usa una completa si quieres.
3 Toma un trozo de papel y mójalo bastante. También puede ser una servilleta o un pedazo de papel higiénico.
4 Recoge una chapa de refresco o una tapa de compota, un clavo o moneda.
5 Con todos estos materiales vas a hacer un “cultivo”. Para esto, necesitas un pote y tierra. También lo puedes hacer en el patio o en una jardinera, cuidando de no estropear las plantas que están allí sembradas.
6 Entierra por separado cada uno de estos objetos, riega el “cultivo” y espera por lo menos 30 días.
7 Al cabo de este tiempo, saca las
cosas de donde están enterradas.

 
¿Que sucedió?

Seguramente habrás encon-
trado los objetos de
metal,aunque un poco
oxidados. Y el trozo de
bolsa plástica casi está en perfecto estado, aunque haya perdido un poco de color. Pero el papel y la materia orgánica ya no están, se han desintegrado.
Esta facultad de algunos materiales de reintegrarse a la tierra por acción de la naturaleza es lo que se llama biodegrabilidad. Como habrás podido observar, algunas cosas son biodegradables, otras no. Este proceso ocurre de manera espontánea en la naturaleza.

   
 
¿Por qué sucede esto?

La superficie de la uva es como su carne, la cual contiene agua, al eva-porarse el agua, la masa de la uva se reduce y la piel se dobla sobre si misma, igual que le sucede a los viejitos!!

       
Unas Uvas
muy Personales

  Si quieres continuar con el experimento biodegradable, y después comértelo, debes hacer lo siguiente: la próxima vez que veas unas uvas en tu nevera, agarra unas cuantas, lávalas y sécalas con cuidado, luego las colocas en tu gaveta de franelas en la parte de atrás.
   Y …¿luego qué? Bueno olvídalas por un tiempo, un mes o dos, después te echas una asomadita en la gaveta y verás unas pasitas muy personales sonriéndote!!!

     

 
 
     
200 millones de años de evolución
para terminar convertido en zapato
 
     
De las 22 especies de caimanes y cocodrilos que existen en el planeta, 15 han sido llevadas al borde de la extinción para satisfacer la demanda de la industria mundial de pieles. Desde 1984, la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) incluyó al Caimán del Orinoco en la lista de las doce especies animales más amenazadas de extinción  
 
 
  El Caimán del Orinoco (Crocodylus Interme-dius), tiene su hábitat en el río Orinoco y sus afluentes en los estados Apure, Cojedes, Guárico y Portuguesa. Perseguido por su cuero, sólo entre 1930 y 1934 se exportaron un millón y medio de kilos de cuero, cada kilo equivale a tres caimanes. Hoy quedan menos de tres mil caimanes.
  Los esfuerzos para salvar al caimán del Orinoco tienen numerosos enemigos. El peor de todos es la repu-tación del caimán como “bestia satánica” . A esto se suma la destrucción de los ríos que constituyen su hábitat, el robo de huevos para consumo doméstico, la captura de recién nacidos para disecarlos como “souvenires” , la muerte ocasional, accidental o no, de ejemplares atrapados en redes de pesca y la caza por su piel.
  El caimán del Orinoco sólo existe en el río Orinoco, y si se extingue aquí, se extingue para todo el planeta. En la parte colombiana de la cuenca pueden quedar unos 50 individuos. En Venezuela, gracias a iniciativas privadas y públicas de conservación como las de FUDENA, la población ha aumentado a unos 2.500. Casi la mitad de ellos pro-vienen de la cría en cautiverio. En la actualidad, la única manera de impedir o al menos retrasar la extinción del caimán del Orinoco ha sido la creación de Refugios de Fauna Silvestre y Parques Nacionales, así como su cría en cautiverio para intentar luego su reintroducción en los antiguos hábitats.

¿ Cómo diferenciar entre un caimán y un cocodrilo?


 

Cuando la boca del caimán está cerrada, no se le ven ninguno de los dientes inferiores en cambio al cocodrilo se le ven los dientes de la mandibula inferior y anterior. También podemos notar que los caimanes tienen un hocico ancho y los cocodrilos tienen un hocico angosto.
El color de los caimanes es más oscuro que el de los cocodrilos. Si escuchas a una de estas criaturas haciendo mucho ruido, es un caimán, ya que los cocodrilos no braman, son más silenciosos.

Fuentes:
1. Pág. Web del Museode Ciencias de Caracas
2. ¡En Peligro! Ross MacPhee. American Museum of Natural History

 
 
 

 
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