Los
sistemas agroforestales se consideran de los más antiguos
sistemas de cultivo utilizados en el mundo. Sin embargo el interés
en ellos, desde un punto de vista político y científico,
empezó a tomar forma después de los años 70,
a raíz de las crecientes dudas sobre la eficiencia de las
políticas de desarrollo vigentes, que no parecían
enfrentar adecuadamente las necesidades del creciente número
de pobres rurales.
En América Latina, el interés por los
huertos caseros tradicionales ha crecido debido, principalmente,
al auge alcanzado por los sistemas agroforestales y el esfuerzo
de muchas instituciones a nivel internacional. Sin embargo, aunque
se ha señalado la importancia de los huertos caseros para
las poblaciones de bajos recursos, no ha habido esfuerzos serios
para brindar apoyo institucional y político que fortalezca
la investigación en estos sistemas, debido entre otros, a
su complejidad extrema.
Los huertos caseros tropicales tradicionales ocupan
un lugar muy singular en los sistemas agroforestales. Ningún
otro es tan diverso en cantidad de especies y variedades, y diverso
en estructuras y posibles asociaciones y tan complejo en sus funciones
como el huerto casero. Esto lo hace, a la vez, un sistema sumamente
interesante pero complicado de entender, que requiere del enfoque
multidisciplina rio e integrado, combinado con una visión
de promoción/ extensión abierta y tolerante hacia
sus características principales.
Para complicar el asunto, hay muchos diferentes términos
que se utilizan para indicar el huerto; a la vez, hay muchos conceptos
y sistemas que se quieren designar como “huerto” o “huerto
casero”. Falta un consenso universal sobre la definición
del concepto.
Solo en América Central, y dentro de una misma
zona geográfica, hemos encontrado grandes diferencias en
lo que se percibe como “huerto” incluyendo huertos de
hortalizas, huertos mixtos agroforestales, cuya producción
es para la venta, huertos de frutales, huertos de hortalizas y tubérculos
manejados de forma biointensiva, etc. Para completar la confusión,
hay lugares en los cuales “la huerta” es la parcela
agrícola. También hemos encontrado otros diferentes
nombres para designar lo que nosotros creemos es un huerto casero:
solar, patio, jardín y huerto son algunas variaciones dentro
del mismo idioma. !Imaginable entonces, es la confusión que
se da cuando se consideran huertos en diferentes zonas geográficas
y en diferentes partes del mundo!
Por su gran diversidad en formas, contenido y usos,
y por la falta de un consenso universal sobre el concepto de huerto,
es importante establecer la definición de huerto casero tropical
tradicional.
En América Latina la variación entre tipos
de huertos caseros es enorme, debido a factores geofísicos,
sociales y culturales predominantes, como su herencia cultural,
el acceso a la tierra y el arraigamiento de las comunidades con
la tierra (Niñez 1990).
Sin embargo, en términos generales, el huerto
casero agrofo restal tradicional está compuesto por diferentes
áreas de manejo, caracterizadas por su uso. Estas contienen
diferentes combinaciones de especies animales y vegetales, y variedades
de árboles, arbustos y plantas.
Los huertos caseros tienen una fuerte tendencia a volverse
cada vez más importantes en la zonas urbanas y periurbanas
debido al crecimiento de la población urbana de escasos recursos
y a la creciente presión sobre la tenencia de la tierra.
* Integrante del
equipo de comunicación y extensión del proyecto agroforestal
del Centro Agronómico Tropical de Investigación y
Enseñanza, CATIE/GTZ, con sede en Costa Rica.

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