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Luego
de años de abandono,
sometido a un proceso paulatino
de contaminación, el Río Manza-
nares se haya en un estado de-
plorable. Su caudal -otrora to-
rrencial- se encuentra mermado.
Sus aguas, envenenadas por
plaguicidas y desechos urbanos,
parecen haber desterrado la fauna
acuática que alguna vez existió,
dejando tan solo poblaciones de
bacterias que amenazan la salud
de los ribereños.
Sin embargo, una esperanza
se refleja en las aguas turbias de
este emblemático río del oriente venezolano. Una iniciativa
ciudadana ha comenzado el rescate del Manzanares con la consigna de un
patrimonio común que puede ser devuelto a la vida para beneficio
de todos los habitantes de sus riberas.
El proyecto se agrupa alrededor de la Fundación
Río Manzanares, creada por la Alcaldía del Municipio Sucre
del Estado Sucre en Mayo del 2003, junto a otros entes como Fundacite
Sucre, el Ministerio de Ciencias y Tecnología, la Universidad de
Oriente, el Instituto Universitario de Tecnología de Cumaná),
la Escuela de Pesca del Estado Sucre, ubicada en las riberas del Manzanares,
el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales y la Alcaldía del
Municipio Montes, donde se encuentra ubicada la Cuenca Alta y Media del
Manzanares, han manifestado su intención a colaborar ampliamente,
así como diversas Asociaciones de Vecinos, las cuales han venido
manteniendo una lucha constante por el rescate de tan importante ecosistema.
Evaluando
el daño de la cuenca
A objeto de entender la naturaleza y alcances
del proyecto conversamos con el Dr. Ramón Delgado, un cumanés
-diplomático de carrera- quien se desempeña actualmente
como Presidente de la Fundación Río Manzanares.
La gente de Cumana se venia quejando -y se queja
con toda razón- de que el río que conoció, ese río
que cantaban los poetas se había ido deteriorando de tal forma
que da pena verlo, que se está muriendo lentamente. Recogiendo
ese clamor de la gente nació la idea de crear una fundación
orientada a preservar y embellecer el río Manzanares, sus áreas
inmediatas desde sus fuentes naturales en las serranías de Turimiquire
hasta su desembocadura en las playas cumanesas. Nos preocupa no solamente
el río que pasa por Cumana, sino el caudal que viene desde el origen
de las aguas, debido a que la contaminación y la destrucción
comienzan allí, en su origen, con los asentamientos humanos, las
quemas, los botaderos de aguas negras y excremento… y eso va aumentando
a medida que el río va descendiendo a sus 80 y tantos kilómetros
en curso hasta llegar al mar. Por supuesto al llegar a Cumanacoa, el problema
se hace más grande y ya esas son aguas que realmente no debían
calificarse como tales.
¿En que
etapa se encuentra actualmente el proyecto de rescate y con que apoyos
cuenta?
Estamos en este momento en una primera fase -
que durara aproximadamente dos años y medio- que es la evaluación
física, cultural y socioeconómica del área de la
cuenca, con miras a determinar los factores que la caracterizan y cuantificar
su influencia presente y futura, allí intervienen tres actores
importantes El Programa la Naciones Unidas para el Medio Ambiente -PNUMA-
y el Gobierno Británico a través de la Embajada de su Majestad,
aquí en Caracas. Tanto el PNUMA como el Gobierno Británico
nos han dado unos fondos para administrar la ejecución del proyecto.
Pero nosotros no estamos partiendo de cero. Desde del primer momento la
fundación avisó que no venia a hacer nuevos estudios, diagnósticos
y enredarnos en un papeleo o descubriendo el agua tibia. ¡No!. Resulta
que la Universidad de Oriente, en su Instituto Geográfico, venía
trabajando desde los años 80, en la elaboración de tesis
de maestría y estudios sobre el Río Manzanares. La Universidad
de Oriente esta representada en la fundación, porque es ella la
que tiene mayor experiencia y conocimientos técnicos y científicos.
¿Y después
de esta evaluación ya adelantada que viene?
Un proyecto tan importante como el primero, y
yo diría más sustantivo, más sustancial: el proyecto
de la educación ambiental. Por que de nada serviría que
nosotros volviéramos a recorrer la historia del Río Manzanares,
lo convirtiéramos de nuevo en un río navegable, su agua
apta para el consumo humano, la pesca y la recreación; si los usuarios
del río, los habitantes, los ribereños no saben exactamente
que hacer con esa joya, con ese regalo de la naturaleza que tienen en
sus manos. Entonces el programa de educación ambiental que hemos
propuesto a instituciones y corporaciones venezolanas y extranjeras será
un trabajo a largo plazo, no solamente en el nivel prefigurado por los
estudiantes y los maestros sino también por los campesinos. Es
un proyecto que esta elaborado en base a la experiencia que se tiene en
el país sobre el tema de la educación ambiental, nosotros
lo que hemos hecho recoger todas esas variable esas experiencias y aplicarlas
a lo que es la situación socioeconómica humana de la cuenca
del Turimiquire, Cumana y de la zona costera de Cumana. Para ello contamos
con el apoyo de la Gobernación de Sucre y Fundambiente.
¿Cuál
es la situación de las tierras altas, de la cuenca del Turimiquire
a nivel de reforma agraria? ¿Como es el patrón de ocupación
de la tierra? ¿Que dice el Ministerio de Tierras, el Ministerio
de Ambiente frente a la defores-tación de esas zonas?
Yo le contestaría con una sola frase: anarquía.
La inexistencia de la norma. Allí concurren todos los factores
de la anarquía total en lo que respecta a la posesión de
la tierra en forma indebida. Eso repercute negativamente, por supuesto,
por que si hay una tala y una quema permanente, si hay una usurpación
de tierras por pisatarios que lo hacen, no por maldad intrínseca,
sino por desconocimiento, forzados por la necesidad. Y no hay autoridad
que le diga que no se puede deforestar y nadie los obliga a que no lo
hagan. El deterioro de la cuenca es exponencial y esta ocurriendo en este
momento.

Ecología Urbana y Rural
El
Río Manzanares atraviesa dos grandes espacios administrativas desde
el punto de vista municipal: la Alcaldía del Municipio Montes,
cuya capital es Cumanacoa, y la Alcaldía del Municipio Sucre y
su capital Cumana. Es una zona donde convive lo urbano con los paisajes
agrícolas y la montaña. Desde el punto de vista socio-histórico
es muy rico, pues a lo largo de la cuenca se encuentran un conjunto de
siete iglesias -olvidadas-, joyas de la arquitectura colonial del siglo
17 y que están entre Cumana y Cumanacoa. El trabajo de la Fundación
Río Manzanares trata de integrar a su proyecto el rescate de estas
iglesias, entendiendo que el rescate de sus espacios ambientales no está
divorciado sino al contrario muy ligado al desarrollo del turismo y la
cultura regional.
Desde una visión integral, Ramón
Delgado nos habla el impacto que sobre la ciudad de Cumana tendría
el proyecto Río Manzanares:
El Río Manzanares le permite a la zona
urbana de Cumana tener uno de los espacios paisajísticos mas hermosos
que ha tenido ciudadalguna en el mundo De allí que nosotros tenemos
como un tercer programa u objetivo, el paisajismo entendido como manera
de orientar o mejorar las condiciones que presenta el río en sus
áreas inmediatas, como atractivo turístico y de recreación.
Para ello contamos con el apoyo de la Oficina Técnica del Casco
Urbano de la ciudad, que tiene como objetivo la recuperación del
centro histórico de Cumana, que data del siglo XVI. Un casco muy
bello, muy hermoso que debe ser integrado por una razón muy sencilla:
el río es parte de la ciudad y lo que se haga del río, desde
el punto de vista de su embellecimiento, tendrá que impactar de
inmediato y paralelamente al mantenimiento y embellecimiento del casco
urbano cumanés, así como todas sus riveras.
Ramón Delgado finaliza insistiendo en la
importancia que da la Fundación Río Manzanares al tema de
la participación ciudadana, concientes de que no puede haber desarrollo
sustentable sin participación.
Este no es un proyecto escrito desde arriba para abajo -dice-. Aquí
participan organismo de todo tipo: públicos, privados, nacionales
y extranjeros, académicos y populares. Es uno de los objetivos
mas importantes que sea así y existe una obligación expresa
en los acuerdos firmados con los entres oficiales y privados, con el gobierno
británico, con el PNUMA, con las Asociaciones de vecinos y con
las ONG, de que sea un proyecto realmente participativo. Lo que hacemos
es recoger el clamor de la gente. |
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