fundamental del problema, intentando
cambiar las pautas no sostenibles de producción y consumo.
Ello entraña la aplicación del concepto de gestión
integrada del ciclo vital que representa una oportunidad única
de conciliar el desarrollo con la protección M medio
ambiente.
El plan de Naciones Unidas contempla cuatro áreas de
programas básicos relacionadas con los desechos:
1
Reducción al mínimo de
los desechos
La existencia de pautas de producción y consumo no
sostenibles está aumentando la cantidad y variedad
de los desechos persistentes en el medio ambiente a un ritmo
precedentes. Esta tendencia podría aumentar considerablemente
las cantidades de desechos producidos para finales del siglo,
y cuadruplicarlas o quintuplicarlas para el año 2025.
Un enfoque preventivo M manejo de los desechos centrado en
la transformación del estilo de vida y de las modalidades
de producción y consumo ofrece las mayores posibilidades
de invertir el sentido de las tendencias actuales.
Objetivos
a) Estabilizar o reducir, en un plazo convenido, la producción
de desechos destinados a su eliminación definitiva,
formulando objetivos sobre la base del peso, el volumen y
la composición de los desechos y promover la separación
para facilitar el reciclado y la reutilización de los
desechos.
b) Reforzar los procedimientos para determinar la cantidad
de desechos y las modificaciones en su composición
con el objeto de formular políticas de reducción
al mínimo de los desechos, utilizando instrumentos
económicos o de otra índole para promover modificaciones
provechosas sobre las modalidades de producción y consumo.
2
Aumento al máximo del aprovechamiento
y reciclado ecológicamente racional de desechos
El agotamiento de los vertederos tradicionales, la aplicación
de los controles ecológicos más estrictos a
la eliminación de los desechos y el aumento de la cantidad
de desechos de mayor persistencia, especialmente en los países
industriafizados, han contribuido en conjunto al rápido
incremento de los costos de los servicios de eliminación
de desechos. A medida que se modifica la economía de
los servicios de eliminación de desechos, su reciclado
y la recuperación de recursos están resultando
cada día más rentables. En los futuros programas
de manejo de los desechos deberían aprovecharse al
máximo los enfoques basados en el rendimiento de los
recursos, para controlar la producción de desechos.
Estas actividades deberían realizarse conjuntamente
con programas de educación del público. Es importante
que se determinen los mercados para los productos procedentes
de materiales aprovechados al elaborar los programas de reutilización
y reciclado.
Objetivos
a) Reforzar y ampliar los sistemas nacionales de reciclado
de desechos;
b) Crear en el sistema de la Naciones Unidas un programa modelo
para la reutilización y el reciclado interno de la
corriente de desechos. incluido el papel;
c) Difundir información, técnicas e instrumentos
de política adecuados para fomentar y poner en marcha
los sistemas de reutilización y reciclado de los desechos.
3
Promoción
de la eliminación y del tratamiento ecológicamente
racional de los desechos
Aún cuando los desechos se reduzcan al mínimo,
siempre quedarán algunos. Incluso después de
su tratamiento, todos los vertidos de desechos producen algún
efecto residual en el medio ambiente en el que se realizan.
Por consiguiente, existe margen para mejorar las prácticas
de tratamiento y eliminación de desechos adoptando,
por ejemplo, la de evitar el vertido de fango residual en
el mar. En los países en desarrollo, ese problema tiene
un carácter aún más fundamental: menos
del 10% de los desechos urbanos son objeto de algún
tratamiento y sólo en pequeña proporción
tal tratamiento responde a una norma de calidad aceptable.
Debería concederse la debida prioridad al tratamiento
y la eliminación de las materias fecales dada la amenaza
que suponen para la salud humana.
Objetivos
Los gobiernos, según la capacidad y los recursos de
que dispongan y con la cooperación de las Naciones
Unidas y de otras organizaciones pertinentes, cuando proceda,
deberían:
a) Establecer para el año 2000 criterios de calidad,
objetivos y normas referentes a la eliminación y el
tratamiento de los desechos que estén basados en la
naturaleza y capacidad de asimilación del medio receptor;
b) Disponer para el año 2000 de capacidad suficiente
para vigilar los efectos de la contarninación debida
a los desechos y mantener una vigilancia sistemática,
incluida la vigilancia epidemiológica, cuando proceda;
c) Asegurar para el año 1995 en lospaíses industrializados
y parael año 2005 en los países en desarrollo
que por lo menos el 50% de las aguas negras, las aguas residuales
y los desechos sólidos se traten o eliminen de conformidad
con directrices nacionales o internacionales de calidad ambiental
y sanitaria;
d) Eliminar para el año 2025 todas las aguas negras,
las aguas residuales y los desechos sólidos de conformidad
con directrices nacionales o internacionales de calidad ambiental.
4
Aplicación
del alcance de los servicios que se ocupan de los desechos
Para finales de siglo, más de 2.000 millones de personas
carecerán de los servicios sanitarios básicos,
y se estima que la mitad de la población urbana de
los países en desarrollo no tendrá servicios
adecuados de eliminación de desechos sólidos.
No menos de 5,2 millones de personas, entre ellas 4 millones
de niños menores de 5 años, mueren cada año
a causa de enfermedades relacionadas con los desechos. Las
consecuencias para la salud son especialmente graves en el
caso de la población urbana pobre. Sin embargo, las
consecuencias para la salud y el medio ambiente de un manejo
poco adecuado de los desechos rebasan al ámbito de
los asentamientos carentes de servicios y se hacen sentir
en la contaminación del agua, la tierra y el aire en
zonas más extensas. Así pues, la ampliación
y el mejoramiento de los servicios de recogida y eliminación
de los desechos
por
métodos seguros son decisivos para lograr la reducción
de esta forma de contaminación.
Objetivos
El objetivo general de este programa es facilitar a toda la
población servicios de recogida y eliminación
de desechos que sean ecológicamente inocuos y protejan
la salud. Los gobiernos, según la