la más mínima modificación de límites
o linderos de un Parque Nacional o Monumento Natural, deberá
ser tramitado, conocido y aprobado o desaprobado por el Congreso
Nacional, a través de esta Comisión del Senado,
la cual es el canal regular que tanto el Ejecutivo Nacional
como cualquier otro ente, deberán seguir.
Por otra parte consideramos que el Ministerio
del Ambiente debe iniciar una política de protección
y vigilancia del Sistema de Parques Nacionales, el cual es
su obligación suprema. Notamos que en esta materia
existe un total abandono de las políticas de protección,
de los programas de vigilancia, guardería, saneamiento
territorial, y por el contrario se han acentuado los graves
conflictos internos en INPARQUES, que han dado al traste con
su capacidad operativa y técnica. Es objetivamente
notorio que los Parques Nacionales están a la deriva
y sin una conducción sensata. Por esta razón
aconsejamos que los esfuerzos de su despacho se orienten en
cambiar dicha situación y no en desperdiciar los pocos
recursos existentes en conflictos estériles e inútiles
como las pretendidas desafectaciones o realinderamientos.
Emplear los precarios recursos humanos y económicos
del MARNR o INPARQUES en estos menesteres sería poco
menos que insensato.
Los Parques Nacionales y Monumentos Naturales
no son un obstáculo para el desarrollo nacional, Por
el contrario, son garantes de nuestro desarrollo sostenible
y son nuestras verdaderas reservas de vida, en el presente
y para el futuro. Mantener su integridad es del más
alto interés nacional.
* Senadora por
el estado Zulia y Presidente de la Comisión de Ambiente
y Ordenación Territorial del Senado del Congreso de la
República de Venezuela
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