¿Qué significa la Conversión Ecológica?
Pasar de un
sistema de manejo agrícola convencional-basado en el empleo
sostenido de agroquímicos-para un sistema agroecológico
no es una tarea de un día. La transición de un sistema
a otro es un proceso paulatino que requiere conocimiento y asesoría
para llevar adelante una serie pre-establecida de pasos y condiciones
de manejo ecológico de los suelos, las plantas y de la vida
animal que se conjugan en una plantación. Así pues,
la conversión ecológica es la transformación
gradual de una unidad de producción agrícola para
restaurar el sistema de fertilidad natural hasta cumplir con todas
las normas de agricultura orgánica.
Se entiende como período de conversión el programa
de producción orgánica que se implementa a una unidad
productiva determinada y que tiende a restablecer la fertilidad
natural de los suelos de ma-nera sustentable, considerando que es
necesario un plazo determinado a partir de la fecha de implementación
del plan de manejo ecológico para completar la conversión.
En caso de suelos que han sido sometidos al uso intensivo de agrotóxicos,
anualmente deberá hacerse un análisis de residuales
de suelos y tejidos en productos vegetales, para precisar si se
otorga o no la certificación de productos orgánicos.
Objetivos
de la Agricultura Orgánica
El camino agroecológico
nos obliga a una reflexión y revaloración del manejo
agrícola tradicional. Los beneficios que se derivan de las
prácticas agroecológicas se concretan a través
de la puesta en acción de una serie de tecnologías
sencillas, de bajo costo y mínimo impacto ambiental. Estas
premisas generales se expresan en objetivos concretos de carácter
cultural, social y económico que guían la acción
agroecológica hacia una dimensión ecopolítica.
Algunos de estos objetivos son los siguientes:
1- Producir alimentos
y productos botánicos de alta calidad en suficiente cantidad.
2- Fomentar e intensificar los ciclos bióticos
dentro del sistema agrícola que comprenden los
microorganismos la flora y la fauna
del suelo, las plantas y los animales.
3- Aprovechar racionalmente los recursos locales reduciendo
al mínimo la dependencia de
factores externos.
4- Operar -en lo posible- a la manera de un “sistema
cerrado”, en lo que se refiere a la
utilización de materia orgánica
y nutrientes minerales para garantizar la sustentabilidad.
5- Evitar todas las formas de contaminación que
puedan resultar de las técnicas agrícolas.
6- Mantener la diversidad genética del sistema
agrícola y de su entorno incluyendo
la protección de los hábitats
de plantas y animales silvestres.
7- Garantizar- a nivel local- la seguri-dad alimentaria
y la salud de la familias agroproductoras.
8- Garantizar una gestión económica rentable
e independiente de la unidad agro productiva.
9- Generar fuentes de trabajo que incrementen la calidad
de vida del medio rural.
10- Fomentar modelos alternos de organización
entre productores y consumidores.
11- Incrementar los niveles de autosuficiencia alimentaria
a escala regional.
12- Revalorar el conocimiento de la agricultura campesina
e indígena a través del rescate
de la agro-tecnología
tradicional.
13- Conservar la biodiversidad del germoplasma autóctono,
así como las variedades
tradicionales de cultivos.
*Tomado de Guía Práctica
de Huertos Orgánicos
Elaborado por Fundagrea
Ediciones: DGSEA -MARN |