Como un apoyo a los Centros de Ciencia,
                                     Tecnología y Educación Ambiental, el
                                       Ecocentro de La Era Ecológica busca
                                          promover, entre profesores y estudian-
                                     tes, el interés por el estudio de las ciencias
                                   ambientales. A partir de un punto de vista
                                  multidisciplinario y con un estilo claro, sen-
                                cillo y ameno el Ecocentro integra un conoci-
                              miento básico sobre ecología general, con el
                            fin de motivar la investigación, la acción y la par-
                         ticipación de la gente joven en la solución de los
                     problemas ecológicos y agroalimentarios que
               padece Venezuela.
  Para los centenares de Centros de Ciencia, infantiles y juveniles, que funcionan en colegios y liceos del país, el Ecocentro es una alternativa válida para el desarrollo de programas y proyectos educativos relacionados con la conservación del ambiente y las actividades científico - conservacionistas.
  Como espacio inserto en un medio de comunicación, el Ecocentro ofrece una propuesta educativa informal que apoya la apertura del aula de clases a su entorno comunitario, cultural y ambiental, articulándose con otras las asignaturas y programas del Currículo Básico Nacional.
La energía del viento
energía
 

       
     
 
 

Buena parte de la energía que consumimos proviene de la combustión de petróleo, carbón y gas. Son los llamados combustibles fósiles, causantes del aumento de la temperatura en todo nuestro planeta, del llamado “efecto invernadero”.
Afortunadamente existen otras formas de obtener energía a través de métodos más eficientes y duraderos. Ellas son las llamadas “Energías Alternas”, tales como la energía solar, geotérmica, hidráulica. Demos hoy un vistazo a la energía que proviene del viento, dejando para próximos números las energías del sol y del agua.

Energía Eólica

Se refiere a la energía que produce la fuerza del viento. No más piensen en la fuerza de un huracán para imaginar de lo que es capaz la energía

del viento utilizada apropiadamente. Los molinos de viento, tan populares en el pasado, hacían uso de esta energía. Hoy día, gracias a aspas y hélices muy sofisticadas, se construyen modernos molinos de viento que contienen generadores especiales para producir electricidad. Es común observar grupos de molinos, colocados en fila, con el objeto de sumar toda la energía que puedan producir y atender así las necesidades de electricidad de pequeños poblados.
 
  La energía del viento es, formalmente, una expresión de la energía solar. Se ha usado desde el siglo X, cuando los primeros molinos se construyeron en la provincia persa de Seistan. La llamada torre de viento, fue el primer intento por construir una turbina de viento, y datan del siglo XVI.
  De ella deriva la anemomáquina, inventada por el francés Andreau, que no es otra cosa sino una combinación de las paletas, calculadas aerodinámicamente con el sistema de tiro de aire, utilizado en las chimeneas.
  Lo esencial en este generador son las aberturas que tienen sus hélices; al girar, la fuerza centrífuga hace que salga aire por los agujeros situados en la punta de la hélice. Se origina una intensa succión (tanto más intensa cuanto mayor es la velocidad de rotación de la hélice), y por las aberturas de la parte baja de la torre entra el aire, que acciona una turbina acoplada a un generador. <Mostrar>
 
 

 
El Bambú (Phyllostachys bambusoides) es reconocida mundialmente como la planta que tiene mayor cantidad de usos para el ser humano. ¡Imagínate que tan solo los japoneses han descubierto más de 1.500 maneras para usarla!
¿ Sabes Cuál es... ?
la Planta más útil del mundo
 
 
  Y es que realmente esta planta de climas tropicales sirve para todo. Es medicinal: con una poción de bambú se alivia el ataque de asma, con su savia se calma la piel irritada… Pero además de curar enfermedades, el   Bambú también nos puede alimentar: los orientales preparan platillos exquisitos con los tallos tiernos de la planta, de los cuales por cierto se alimentan muchos mamíferos de los bosques tropicales.
  Para la artesanía y la industria esta planta es igualmente beneficios: la fibra del bambú es tan delicada que sirve para hacer las agujas de los tocadiscos, o para fabricar papel, pero al mismo tiempo es un
material fuerte para hacer cables, acueductos, puentes,
escaleras, muebles, cercas y más.
  Son muchas sus ventajas comparadas con otras
especies arbóreas: el bambú es fácil de trasportar
por su forma y por ser liviano; es resistente a la
tensión, a la compresión y a la flexión.
Sus propiedades anti-sísmicas lo hacen un material de
      construcción ideal para viviendas. Su utilización en
                   edificaciones turísticas -como hoteles y clubes-
                                 es cada vez más frecuente, gracias a
                                        su elegante rusticidad, su diseño
                                             biodinámico y su potencial
                                        estructural para cubrir grandes
                                     espacios públicos a bajo costo.
Presente en las regiones ecuatoriales de América, Asia y África, el Bambú puede llegar a crecer hasta 1,21 metros en un solo día. Sin embargo, el mejor momento para cosecharla varía entre 3 y 6 años, época en que adquiere su máxima resistencia, dependiendo de las condiciones
   climáticas, la altitud sobre el
      nivel del mar y el
               tipo de suelos en los
                  cuales la planta
                      de Bambú haya
                         crecido.
 
 
 

Los colegios interesados en participar con sus trabajos u obtener mayor información sobre los contenidos de Ecocentro, favor escríbannos a Fundación La Era Agrícola Apartado 456 Mérida 5101 Venezuela, o al correo-e: era-agricola@cantv.net

 
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