NOTAS DE LA FUNDACIÓN
 

  En la edición anterior -el número cero de La Era
Ecológica- se intentó transmitir a través de estas notas,
las motivaciones principales que guiarán la línea edito-
rial de esta revista. Sin embargo, es importante que los
lectores comprendan que la revista La Era Ecológica
forma parte integral de un proyecto mayor de comu-
nicación ambiental, que tiene su expresión institucional
en la Fundación La Era Agrícola.
  Fundada en la ciudad de Mérida en 1988, La Era
Agrícola es una organización no gubernamental sin fines
de lucro que tiene por objeto desarrollar una labor de informa-
ción, educación y comunicación ambiental con el propósito de profundizar el análisis y democratizar el debate en torno a la problemática ambiental y agroalimentaria nacional.
   En tal sentido, la Fundación promueve la generación y difusión del conocimiento ecológico y agrario, con la finalidad de orientar e incentivar la formulación de propuestas viables que fundamenten el diseño y ejecución de políticas públicas e iniciativas privadas, acordes a los principios del desarrollo sustentable -tal y como se desprende del plan de acción de la Agenda 21, suscrita por Venezuela ante la Organización de Naciones Unidas.
  Actualmente, y para el cumplimiento de su misión, la Fundación La Era Agrícola adelanta dos de sus tres programas específicos: el Programa de Comunicación, donde se inserta la revista La Era Ecológica; y el Programa de Investigación, donde se inserta el proyecto del Centro de Documentación e Información Arturo Eichler, que cuenta hoy con cerca de 3.000 títulos especializados en agricultura, ambiente y desarrollo. El Programa Docente, que cuenta con una sala de usos múltiples destinada a charlas y talleres, se encuentra aún en preparación.
  Indudablemente, es la revista La Era Ecológica el proyecto más importante de la Fundación en este momento, ya que la labor de un medio de comunicación social le permite potenciar la difusión de ideas y experiencias relativas al desarrollo sustentable, entre un público lector cada vez más amplio y heterogéneo.
  Como podrá suponerse, la producción editorial requiere de sumas considerables de capital activo para su gestación y desarrollo. Oficinas, equipos, insumos y servicios se traducen en costos y salarios que montan cifras de siete dígitos con pasmosa facilidad.
  Por esta razón la fundación ha emprendido una campaña de promoción a nivel nacional e internacional, con el objeto de captar los recursos económicos necesarios para la producción de su revista. Ello incluye: la firma de convenios de cooperación interinstitucional, donaciones y aportes sujetos a exención de impuesto sobre la renta, así como la venta de espacios publicitarios y suscripciones a la revista.
   Hasta ahora, gracias al apoyo económico brindado por el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales ha sido posible la publicación de La Era Ecológica. Este apoyo se ha concretado a través del Plan Extraordinario de Inversiones mejor conocido como la Sobremarcha Ecológica, con el respaldo de la Dirección General de Educación Ambiental y Participación Comunitaria, quienes han mantenido su confianza en la viabilidad del proyecto editorial de la Fundación La Era Agrícola durante esos difíciles meses que marcan todo comienzo. A ellos nuevamente un reconocimiento a su gestión en favor de numerosas ONG ambientalistas, que al igual que La Era Agrícola han sido beneficiadas con subsidios del Estado.
En otro contexto, la noticia más trascendente es el convenio de distribución suscrito con la Editora El Nacional. Para La Era Ecológica representa un salto a las ligas mayores, pues la revista se encuentra, desde ya, a la venta en los 24 estados del país, convirtiendo a El Nacional en un instrumento de difusión que apoya los objetivos de educación ambiental.
En lo que respecta a los lectores, solo se puede agregar que, para continuar su labor informativa La Era Ecológica cuenta con el apoyo que ustedes puedan brindarnos.

 

 
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