Con
las dificultades propias de estos tiempos, llegamos a la publicación
número 23 de la Fundación La Era Agrícola,
y cuarta edición de nuestra nueva revista La Era Ecológica.
El formato, adaptado a las nuevas realidades, pretende abarcar
un amplio espectro de temas nacionales relacionados a las ciencias
ambientales, en sintonía con el pensamiento ecológico
internacional. Las características particulares de este
proyecto editorial se expresan con una intención de síntesis
entre la teoría y la praxis de la ecología social.
Los postulados originarios de nuestra organización se mantienen
con la presencia constante del enfoque agroecológico, aunado
a la necesidad de crear una plataforma comunicacional que sirva
de base organizativa al movimiento ambiental venezolano. A ello
se suma la oferta paralela del boletín Ecoton, concebido
como un instrumento educativo y de opinión, cuyo objetivo
es propiciar la discusión profunda de las ideas ecológicas
en sus mas diversas tendencias. Una novedad que expande nuestro
perfil editorial es la posibilidad -a partir de este número-
de establecer enlaces informativos entre nuestra página
web y la revista, accediendo así a documentos originales
que por su extensión no tienen cabida en la versión
impresa.
Así pues, no hemos llegado por azar a esta
edición, dedicada al tema de los bosques. La escogencia
del tema forestal parte de una preocupación real por la
situación presente y futura de los bosques en Venezuela.
La deforestación en nuestro país acusa cifras porcentuales
superiores a las del mismo Brasil. La crisis generalizada afecta
la operatividad de las instituciones del Estado encargadas de
velar por nuestros parques nacionales, reservas forestales y demás
áreas protegidas. La creciente pobreza que afecta las zonas
rurales hace más precaria la salvaguarda de los patrimonios
forestales encargados de garantizar la sustentación del
espacio agrario y la protección de las cuencas hidrográficas.
Numerosas ciudades y poblaciones del país acusan un déficit
en el suministro de agua potable, amén del déficit
agroalimentario. Y por supuesto, nos enfrentamos con los impactos
ambientales del país petrolero, la inversión minera
y la explotación maderera.
Entendemos que en la actual coyuntura política,
el tema de los bosques puede percibirse como irrelevante entre
la opinión ciudadana, mayoritariamente urbana. Sin embargo,
estamos convencidos de que el destino vital de las futuras generaciones
de venezolanos estará determinado por las decisiones que
tomen -en el presente inmediato- aquellos que tienen la responsabilidad
del liderazgo respecto a la protección de nuestros bosques.
Obviamente, esa responsabilidad rebasa el ámbito de acción
del Estado y compromete al conjunto de la sociedad. De allí
se deriva la necesidad urgente de abrir canales de información
ciudadana respecto a los temas ambientales. De allí también
la justificación de nuestra revista.
Este planteamiento ha sido captado perfectamente por
la gente del Programa de Bosques Tropicales de la Unión
Internacional para la Conservación de la Naturaleza, UICN,
quienes decidieron apoyar integramente la producción y
edición de este número especial de La Era Ecológica.
Su generoso aporte nos permitió recopilar el material documental,
informativo y gráfico, así como contratar servicios
y adquirir insumos necesarios para la producción editorial.
El compromiso interinstitucional que implica este convenio de
cooperación internacional con la UICN nos ha motivado a
ofrecer como contraprestación una sección permanente
en nuestro portal www.eraagricola.org
sobre el tema de los bosques tropicales. Vaya entonces un especial
reconocimiento a los amigos de la UICN con sede en Holanda, quienes
creen en nosotros, respaldándonos cuando más lo
necesitamos. Los interesados en conocer más a fondo el
trabajo de la UICN a nivel mundial encontrarán suficientes
referencias en las páginas internas de la revista.
También con este número finaliza el
primer convenio firmado con el Ministerio del Ambiente y Recursos
Naturales, a través de la Dirección General de Educación
Ambiental y Participación Comunitaria, quienes -a través
del Plan Extraordinario de Inversiones mejor conocido como la
Sobre Marcha Ecológica- han mantenido su respaldo a La
Era Agrícola. A ellos le agradecemos su paciencia y comprensión
con nuestros retardos editoriales y reiteramos el reconocimiento
a su gestión en favor de numerosas ONG ambientalistas,
que al igual que nosotros, han sido beneficiadas con subsidios
del Estado.
Igualmente queremos destacar la firma de nuevos convenios
interinstitucionales con el Jardin Botánico de Mérida,
Fundacite Mérida y el Museo de Ciencias de Caracas, los
cuales buscan imprimirle sinergia al programa de nuestro Centro
de Documentación. Mientras tanto, la distribución
de la revista se dinamiza con la nueva estrategia ofrecida por
la empresa El Nacional, la cual nos ofrece una cobertura en kioskos
premiun y librerias.
Para este número hemos contado con un grupo
extenso de colaboradores, entre los que destaca el trabajo de
los profesores de la Universidad de Los Andes. La presencia de
tres voluntarios: José Hernández, Graciela Alzurú
y Marcel González, ha permitido reactivar el Centro de
Documentación e Información, así como impulsar
la página web. Igualmente contamos con el apoyo visual
de dos reconocidos fotógrafos, Pablo Krisch y John Márquez,
cuyos trabajos pueden ser admirados -a todo color- en nuestra
página web.
Para aquellos lectores acuciosos que quieran hacer
llegar sus observaciones y colaboraciones, valga nuestra invitación
a participar. Así mismo, las personas o instituciones que
deseen colaborar con donativos o aportes en apoyo a esta iniciativa
editorial, pueden hacerlo a través de la cuenta corriente
del Banco Mercantil Nº 0105-0674-31-1674015216, a nombre
de la Fundación La Era Agrícola.
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