Una propuesta forestal para el uso de la madera como bien de consumo masivo
La vivienda digna del bosque
                          como alternativa tecnológica
Investigación y Desarrollo de un sistema constructivo
en madera para viviendas prefabricadas
 
 
Pablo Ninin * Franz Rosso**    
     
El Grupo de Investigación y Desarrollo de la Vivienda con Madera forma parte de la Facultad de Ciencias Forestales y Ambientales de la Universidad de los Andes. Su principal propósito es promover la conservación de los bosques venezolanos mediante líneas de investigación y desarrollo referidas a la selección y procesamiento industrial  
 
de la madera, al diseño y desarrollo de prototipos de viviendas y mobiliarios, así como al análisis de variables inherentes a maximizar la productividad y calidad de la vivienda, en función de estándares nacionales e internacionales para la industria forestal de la vivienda.
         

La madera como alternativa para una vivienda digna

  El déficit habitacional en Venezuela es un problema que data de varios años, y se concentra en los menores estratos de menores ingresos, alcanzando aproximadamente 1,5 millones de viviendas. Alrededor del 90% del déficit está concentrado en los estratos de población que mantienen ingresos menores a 5 salarios mínimo (Coyuntura, 2001). El problema no se resolverá solamente a partir de la renovación de leyes en función de la situación actual y la gestión de recursos por parte del gobierno, sino que se hace cada vez más evidente la necesidad de generar incentivos para la competencia en la cadena de la construcción, de tal forma que se ofrezcan soluciones habitacionales que resulten en una mayor eficiencia en la inversión.
  Se habla de construcción de viviendas sin considerar si las viviendas que se construyen representan un nuevo déficit al ser suficientes en urbanismo, servicios, condiciones de trabajo, hacinamiento (32m2 para mas de cinco habitantes por familia). En definitiva, no se asume el problema estructural del déficit y la política habitacional ha sido poco eficaz.
  Los antecedentes del déficit habitacional permiten caracterizar la demanda de viviendas a nivel nacional en relación con la oportunidad como una “demanda insatisfecha”; en relación con la necesidad de vivienda se considera una “demanda de bien social y nacionalmente necesario”, en relación a su temporalidad, se conside-ra que por el hecho de que históricamente la demanda de vivienda ha ido creciendo como una “demanda continua”.
  Es bien conocido que la gran mayoría de los materiales de construcción tradicionales se obtienen de recursos no renovables y que estos a su vez generan importantes efectos nocivos sobre el ambiente en los sucesivos pasos del ciclo productivo, vale decir, sobre la calidad del aire, del suelo y el agua. A titulo de ejemplo, el cemento ampliamente utilizado en la cons-trucción de vivienda, involucra altos requerimientos energéticos de combustibles (4,000 kj / Kg. cemento, 25% de pérdidas) y una fuerte emisión de contaminantes (0.85-1 Kg. CO2/Kg. cemento) por descarbonatación de materia. Los procesos constructivos que se ejecutan actualmente impactan directa y nocivamente en el medio ambiente y sobre el hombre, y como se ha mencionado no permiten, por sus costos, desarrollar viviendas dignas. Además, son cada vez más evidentes los problemas inherentes al proceso de construcción o uso y reciclaje y/o eliminación.
  La madera ha sido ampliamente utilizada en la construcción desde hace mucho tiempo a nivel mundial, incluyendo Venezuela. Este noble material ha sido suplantado por el acero y cemento como material de construcción en Venezuela desde hace más de 30 años, resultando en la perdida de un valioso “saber hacer con madera” y donde los sistemas de construcción que se usa tradicionalmente hoy en día generan elevados precios de vivienda por unidad de superficie, y además una baja evidencia en la inversión. Actualmente en los depósitos donde se venden materiales de construcción abundan una variedad de productos pero difícilmente se conseguirá la mencionada madera de obra.
  Al generar tecnología para el uso de la madera en la construcción como un bien de uso masivo se estarán creando las condiciones necesarias para justificar el desarrollo de importantes proyectos forestales de plantación de especies aptas para suplir las demandas inmediatas de madera obra. Al darle valor al bosque, mediante la producción de insumos y productos orientados a contribuir a la solución de la problemática de la vivienda nacional, se estaría al mismo tiempo, contribuyendo a la conservación de nuestro invalorable recurso forestal renovable. Mediante la promoción de la madera en la construcción de viviendas para la familia venezolana, se desea propiciar la conservación del recurso bosque como material renovable. Mediante el aprovechamiento racional y las técnicas adecuadas puedan producirse viviendas económicamente competitivas, un alto grado de comodidad y una inversión duradera al largo plazo.

Enfrentando los prejuicios contra la vivienda de madera

  El consumidor no se preocupa de las causas del problema, y sólo busca remediarlo o quitárselo del medio, teniendo por tanto la tendencia a aceptar con facilidad el uso de otros materiales. Es poco lo que se conoce de las bondades de la madera para la construcción de viviendas. La madera sólida da excelentes resultados como material estructural, si se utiliza debidamente. En Venezuela, parece existir cierto prejuicio contra el uso de la madera, donde los factores más determinantes de la demanda son:
  - El deterioro de la madera causado por organismos como hongos e insectos es un factor alarmante en lo relativo al uso de la madera en la construcción. Sin embargo, la madera tratada adecuadamente, secada y preservada, es difícilmente atacada por agentes destructores.
  - La madera es un material combustible. El peligro de los incendios preocupa en todo el mundo, lo que queda reflejado en los prejuicios personales y nacionales contra el uso de la madera en la construcción. Adecuadamente existen productos denominados “ignífugos” que permiten incrementar de manera considerable la resistencia de la madera al fuego.
  - Ignorancia sobre las ventajas comparativas de las propiedades de resistencia de la madera como elemento estructural en comparación con otros materiales. En la práctica los consumidores son demasiado cautelosos por lo que se refiere al uso de la madera, ya sea por prejuicio o por ignorancia.
  - Existen además barreras y prejuicios de tipo cultural. Ello en cierta forma promueve el rechazo a las viviendas de madera. Entre las barreras más determinantes que afectan la oferta de la madera como elemento constructivo, se encuentran la:
  - Ausencia de madera de obra en los depósitos de materiales de construcción, es decir barata con dimensiones estándares, seca, preservada y clasificada en función esfuerzos de trabajo para la asignación de usos para cada componente de la vivienda.
  - Falta de estandarización conocimiento y normalización de madera sólida para “elementos constructivos”
  - Falta de formación de arquitectos e ingenieros en la utilización adecuada de la madera en la vivienda, y en la construcción en general. La mayor parte de los arquitectos e ingenieros no son enteramente competentes para hacer diseños con madera. Con demasiada frecuencia dise-ñan estructuras que no reflejan una buena comprensión de las propiedades de la madera, de las condiciones del medio ambiente en el país respectivo o de los deseos específicos del consumidor.
  - Ignorancia en cuanto a acabados de madera, cuando se utiliza en el exterior y en condiciones adversas.
  Todos estos factores tienen incidencia directa o indirecta sobre la demanda de elementos estructurales de madera sólida, afectando la habilitación del mercado de la vivienda con madera y por ende, tanto la cadena de producción como la satisfacción de necesidades del consumidor final.

* Ingeniero Forestal. Correo-e: ninin@sorest.ula.ve
** Prof. Ing. Forestal. GIDEVIM.

         
Una visión de la propuesta del sistema constructivo
         
 
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