Cuando tomas un vaso de agua, tal vez no                 eres la primera persona que toma esa misma                agua.
                  En realidad esto no es nada nuevo, el agua             que tomamos ahora es la misma que se ha          estado usando durante millones de años. Se ha      conservado casi sin cambio tanto en cantidad como   en tipo desde que se formó la Tierra.
                                               El agua se mantiene en tres estados: como líquido, gas (vapor) o sólido (hielo), y se recicla constantemente, es decir, se limpia y se renueva trabajando en equipo con el sol, la tierra y el aire, para mantener el equilibrio en la Naturaleza. La interminable circulación del agua en la tierra se llama el ciclo hidrológico. Y gracias a él, probablemente tú volverás a beber esta misma agua muchas veces durante toda tu vida.
Agua

     

El Fascinante
ciclo del Agua

   
       
   
Paso 1: el agua en la tierra…

Si bien nuestro planeta está formado en casi un 65% de agua, solo un poco mas del 2% de el total de toda esta agua es dulce, es por ello que el fenómeno del ciclo hidrológico es uno de los procesos más fascinantes que tiene la tierra, pues asegura el constante flujo de agua dulce sobre el planeta, la misma que utilizamos para bañarnos, beber de ella y regar las plantas. Aunque el agua está en movimiento constante, se almacena temporalmente en los océanos, lagos, ríos, arroyos, cuencas, y en el subsuelo.

 
     
Paso 2: …sube al cielo

El sol calienta el agua superficial de la Tierra, produciendo la evaporación que la convierte en gas. Este vapor de agua se eleva hacia la atmósfera donde se enfría, produciéndose la condensación. Así se forman pequeñas gotas, que se juntan y crecen hasta que se vuelven demasiado pesadas y regresan a la tierra como precipitación en forma de lluvia. Las gotas de agua que forman las nubes no se mantienen quietas, sino que caen constantemente a una velocidad tan baja que no logran llegar al suelo, porque se evaporan antes de tocarlo.

Paso 3: ¡está lloviendo!

Cuando aumenta la cantidad de vapor y las nubes se hacen muy densas, las gotas de agua aumentan su peso y se forma lo que llamamos lluvia. A medida que cae la lluvia, parte de ella se evapora directamente hacia la atmósfera o es interceptada por los seres vivientes. La que sobra penetra en la tierra a través de un proceso que se llama infiltración, formando los depósitos subterráneos o acuíferos.

 
Paso 4: volvemos a comenzar…

Si la precipitación continúa cayendo a la tierra hasta que ésta se satura, el agua excedente entonces pasa a formar parte de las aguas superficiales. En esta parte del proceso las montañas juegan un papel, fundamental, ya que obligan a elevarse las masas de aire lo que provoca la rápida condensación del agua y formación de las lluvias. También en las partes altas de las montañas se acumula una cantidad de agua en forma sólida, que una vez derretida da origen a los arroyos y caídas de agua superficiales.
Tanto las aguas superficiales como las aguas subterráneas finalmente van a dar al océano. Por supuesto, tú también juegas parte importante en este ciclo, pues parte del agua que llevas en tu cuerpo pasa a la atmósfera a través del proceso de transpiración. Claro, es una cuota muy pequeña, pero multiplica ese pequeño aporte por los millones de personas que viven en el planeta. La cifra es bastante alta, te lo aseguramos.


¿Es posible que se rompa el ciclo hidrológico?

No. El ciclo del agua en el planeta es invariable, aunque en las últimas décadas los cambios climáticos y fenómenos meteorológicos como “el niño” han modificado la configuración de este proceso en varias partes del mundo, principalmente en las zonas tropicales; intensas lluvias, algunas con efectos destructivos y sequías muy prolongadas son consecuencias de las alteraciones del equilibrio de la naturaleza.

¿Que podemos hacer para prevenir la alteración del ciclo hidrológico?

Solamente la conservación de la naturaleza y el uso racional de sus recursos puede ayudarnos a conservar
 

el equilibrio. Todos los procesos naturales están vinculados entre si; cuando un bosque es talado el agua pasa mas fácilmente hacia el subsuelo en donde se dificulta uno de los eventos mas importantes del ciclo: la evapo-transpiración (la cuota de vapor que aportan las plantas al proceso del agua); al desviar los ríos de su cauce se altera la armonía de otras zonas mientras se acelera el regreso del agua al mar, donde la evaporación es mucho mas lenta por la salinización. Incluso acciones aparentemente tan insignificantes como dejar la llave de paso abierta mientras nos cepillamos los dientes tiene efectos colaterales en la naturaleza. Por ello debemos utilizar el agua de manera racional, para prevenir alteraciones ecológicas de todo tipo.

¿Puede el agua subterránea contaminarse?

Definitivamente si. En los últimos años se ha observado con preocupación que la contaminación de ríos y otros depósitos de agua dulce ha logrado infiltrarse en las corrientes freáticas (una de las mayores reservas de agua en su estado mas puro), contaminando los acuíferos que han servido para satisfacer el consumo humano


 
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