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¿Sabía
que el agua es el medicamento por excelencia? Pues aunque mucha gente
lo desconoce, sus posibilidades terapéuticas son prácticamente
infinitas. El consumo corriente de aguas minerales naturales, su uso en
balneoterapia o a las propiedades del agua de mar, tanto ingerida como
en baños terapéuticos son solo algunos de los ejemplos de
cómo ayuda este liquido a mejorar la salud. El agua además
de representar para el ser vivo en general uno de los elementos esenciales
para su supervivencia, entre otras utilidades, también le reporta
beneficios inestimables cuando es usado en terapias de diversos tipos.
Hidroterapia
Hay documentos que demuestran el conocimiento
y la utilización de la hidroterapia ya por los antiguos pueblos
chinos, pero su utilización propiamente dicha solamente se difundió
a partir del siglo XIX.
La hidroterapia es el proceso terapéutico
que consiste en el tratamiento de todo el cuerpo o de algunas de sus partes
con agua a temperaturas variadas. Puede contribuir a la curación
de las enfermedades más diversas, prácticamente todas, a
través de la presión ejercida sobre el cuerpo, de los baños
simples o con la adición de determinados productos, del efecto
de propulsión de arriba hacia abajo y de acciones localizadas.
Y ello porque actúan sobre el metabolismo, el sistema nervioso
y la circulación sanguínea. Algunas de las afecciones tratadas
son: la artritis, la osteoporosis, y hasta el stress…
Terapia Marina de Quinton
Esta terapia debe su nombre a su descubridor,
el francés René Quinton, quien estudio la composición
del medio interno de los seres vivos -es decir, el líquido extracelular
que baña el conjunto de células y tejidos del organismo-
y dedujo que la vida empezó en el agua, cuando el planeta estaba
enteramente cubierto por los océanos. Por tanto, el medio interno
del vertebrado es agua de mar: sus células nadan en agua marina
El agua de mar utilizada para la terapia de Quinton
se extrae hoy del mismo punto que señaló en su día
el científico, a 30 metros de la superficie y a 10 metros del fondo
del Océano Atlántico ya que ésta es la zona de penetración
solar y en ella el agua es de excepcional pureza. Una vez recogida se
transporta a los laboratorios mantenida a una temperatura de 4 grados
centígrados. Antes de su envasado se esteriliza en frío
para que no pierda sus propiedades terapéuticas y se pasa por un
microfiltro. Con esta operación se obtiene un agua de mar hipertónica
que se comercializa en forma de spray o de ampolla bebible, y que es utilizada
para tratar diversas enfermedades.
Agua
dialítica
El agua es el “disolvente universal”
por excelencia gracias a su elevado poder aislante. Una prueba de ello
es que puede disolver cálculos de riñón y vesícula
facilitando su expulsión y evitar que se formen de nuevo, así
como reducir los niveles
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de
ácido úrico simplemente bebiendo agua dialítica.
Este es un tratamiento no agresivo ni invasivo que carece de efectos
secundarios y ni siquiera es costoso.
Para obtener agua dialítica se necesita
una fuerza que modifique los átomos que constituyen la molécula
de H2O, a través de pequeños campos electrostáticos
generados por cristales de cloruro de sodio y cloruro de litio.
La nueva posición de los átomos da al agua mayor energía,
una mayor constante dieléctrica y mayor poder para disminuir
las fuerzas de cohesión de los elementos cristalinos que
se encuentren en el organismo en el que se introduce así
como mayor capacidad para disolver sales minerales. Hace ya tiempo
que se comercializan estos cristales en forma de ampollas y pueden
adquirirse en algunas farmacias y tiendas naturistas con el nombre
de Slackstone II, para preparar agua dialítica a bajo costo.
Tras ingerirla, el agua dialítica
se incorpora al torrente circulatorio y se desplaza formando parte
de la sangre y de los fluidos del organismo. Si estos están
concentrados la utilización de agua dialítica potencia
al agua mejorando la solubilidad. Entre otros usos el agua dialítica:
.- Disgrega pequeños cálculos que existan en el organismo
(renales, biliares, etc.)
.- Elimina las capas más superficiales e indefensas de los
cálculos favoreciendo su expulsión.
.- Rompe los cálculos grandes en piedras más pequeñas
y después en arenilla que puede ser expulsada sin apenas
dolor.
.- Aumentar la solubilidad de las sales minerales que circulan por
la sangre y la orina evitando que precipiten y constituyan nuevos
cálculos.
* Estudiante
de Comunicación Social |
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