Universidades
y Educación
El intercambio
de experiencias en el campo de la educación y formación
ambiental tuvo su espacio en el II Encuentro Nacional de Universidades
auspiciado por la Universidad de Los Andes, en Mérida. Durante
el 26, 27 y 28 de noviembre de 1992, delegados de centros de educación
superior y personas interesadas dialogaron en tomo a las bases de
lo que debería ser la educación ambiental y su difusión
en la comunidad nacional por medio de la extensión universitaria.
El ámbito universitario pretende cumplir la función
social de concientizar y preparar para el cambio de una de una sociedad
dominadora de la naturaleza a otra de relación armónica
con la naturaleza.
El primer encuentro se hizo en la Universidad de Carabobo
en octubre de 1991. Las universidades decidieron reunirse anualmente
para acordar criterios, unificar acciones para enfrentar el problema
del deterioro ambiental y determinar la forma más apropiada
de difundir entre la población información para la
protección del natural. Entre otras recomendaciones los participantes
en Valencia puntualizaron "Promover cursos de formación
ambiental para docentes a todos los niveles educativos"; que
las unidades de financiamiento consideren entre las prioridades
la educación ambiental y crear grupos interdisciplinarios
en cada institución referidos a los programas ambientales.
El encuentro de Mérida a la par de revisar lo
concluido en 1991 aspiró estructurar un grupo de trabajo
interuniversitario para canalizar
Las distintas experiencias e intentar la evaluación
de la integración ambiental en la formación de los
ciudadanos.
Los organizadores del segundo encuentro citaron que
años atrás también se dieron experiencias del
tipo actual, de las cuales emanaron recomendaciones que han tenido
éxito.

XI
Congreso Venezolano de Botánica
La Universidad de Los Andes a través
de la Facultad de Ciencias Forestales, está llamando al décimo
primer congreso venezolano de botánica del 16 al 21 de mayo
de 1993 en Mérida.
El comité organizador anunció para los interesados
en presentar trabajos que hasta el 30 de enero de 1992 se recibirán
los resúmenes de las ponencias. La fecha no tiene prórroga.
La comisión científica del XI Congreso
Venezolano de Botánica detalló que la inscripción
para los profesionales es de tres mil bolívares hasta el
tope de fecha de inscripción de ponencias y 3.500 después
de las misma. Los estudiantes cancelarán 700 bolívares.
La Sociedad Botánica de Venezuela coopatrocina
el congreso.
Para obtener más información dirigirse
a: XI Congreso Venezolano de Botánica. Facultad de Ciencias
Forestales, Departamento de Botánica, Vía Chorros
de Milla. Mérida 5101. Estado Mérida. Venezuela./
Telf. 074401526/ 401565/ Fax 074-401503.
Ambiente
y sociedad en IV Encuentro de Geógrafos de América
Latina
Del 29 de marzo al 2 de abril de 1993
estarán reunidos en Mérida geógrafos de América
Latina para intercambiar estudios y opiniones sobre el lema "Ambiente
y sociedad: la Geografía hacía el siglo XXI",
El ciclo de diálogos es organizado por el Colegio
de Geógrafos de Venezuela y el Instituto de Geografía
de la Universidad de Los Andes.
Para aquellos que se inscriban en el encuentro de geógrafos
después del 30 de noviembre la cuota será de 170 dólares
o su equivalente en bolívares.
Información extra podrá ser recabada en
el Instituto de Geografía de la Universidad de Los Andes;
vía Los Chorros de Milla: Mérida-Venezuela. Te1f.074-401600.
Fax 074-401503; Colegio de Geógrafos de Venezuela, Calle
Baldó, Edif. Latino Of. 3-8. Sabana Grande. Caracas- Venezuela.
Telf. 02-9517310. Fax 02-9517215
III Festival
del Violín de Los Andes
Tovar, al suroeste de Mérida,
volvió a celebrar el Festival del Violín con músicos
populares y académicos.
Más de dos mil músicos, entre violinistas
y acompañantes, concurrieron desde variados lugares de la
región andina y el centro del país al tercer festival
con el ánimo de mostrar un aspecto de la cultura musical.
Los organizadores del festival dijeron que se entregaron
cerca de 600 mil bolívares entre los participantes y esperan
que la colaboración para con este programa musical se mantenga.
de forma de garantizar la continuidad del mismo.

Akutsiki Maru,
terror de los mares
Akutsiki Maru, cargado de tonelada y
media de plutonio, ha puesto en alerta a miles de personas. El desplazamiento
del carguero nipón por los mares del planeta genera en el
mundo ecológico y antiecológico hondas discusiones,
protestas y recelos ante la posibilidad de un accidente que degenere
en letales consecuencias para la vida.
Desde que el gobierno japonés decidió
importar plutonio de Francia, las organizaciones ecologistas como
Greenpeace y el Instituto para Control Nuclear han llamado a los
países involucrados en la ruta del Akutsiki Maru para no
dejarlo pasar por las aguas jurisdiccionales correspondientes.
A pesar de las garantías ofrecidas por la seguridad
japonesa, el temor a un accidente y hasta la posibilidad de un ataque
terrorista le ha quitado el sueño a muchos. No es para menos.
Con algo cerca al kilogramo de plutonio se ocasiona el daño
suficiente como cáncer y deformaciones genéticas,
descontando los daños en cadena para el ecosistema. Akutsiki
Maru es, por lo tanto, la pesadilla. Eso representa para el ecologismo.
Para la sociedad industrializada del Japón, muy
a pesar de las suspicacias que genera el material energético
en polémica, la carga de Akutsiki Maru irá a alimentar
todo un sistema de producción industrial que se traduce en
millones y millones de yens. Con esta idea en mente, los planes
del Estado japonés son construir plantas de reacción
nuclear para no depender tanto de la importación de combustibles
como el petróleo. Se entiende, entonces, que Akutsiki Maru,
convertido ahora en el terror de los mares, sólo es uno de
los productos del industrialismo antinatura.
Investigación
forestal para Mérida
Con el objeto de organizar y coordinar
la investigación forestal en la Región Mérida
como una herramienta que permita formular estrategias de manejo
sustentable y conservación de los recursos naturales, instituciones
públicas y privadas han priorizado un conjunto de proyectos
en la mencionada área. Esta actividad está en el marco
del Plan Nacional de Investigaciones Forestales.
El Ministerio del Ambiente y el Servicio Forestal Venezolano
junto a otras organizaciones, clasificaron en base a las necesidades
del estado Mérida 28 proyectos de investigación.
Algunos comprenden la determinación y evaluación
de daños causados por la deforestación estudio de
áreas potenciales productoras de agua para riego y consumo
humano, establecimiento del bosque protector en la cuenca alta del
río Mucujún, estudio del potencial medicinal de las
especies del ecosistema páramo hasta el programa de educación
ambiental.
El programa está orientado hacia aquellos sectores
del estado que presentan mayores problemas de manejo y uso de los
recursos forestales a fin de darles respuesta. Para lograr esta
meta se intenta uniformizar criterios y metodologías, lo
cual facilitará comparar los resultados con los obtenidos
en otras regiones del país.
Vale la pena destacar que en el cuadro de los objetivos
específicos se plantea "Integrar a las comunidades en
la formulación y ejecución de los proyectos de investigación
forestal". Esto engrana con la óptima utilización
de los recursos naturales para beneficio de las comunidades, siendo
Mérida una zona de rico potencial en tales recursos. Pero
la acción del programa trasciende geográficamente
porque en el estado Mérida se originan numerosos cursos de
agua que drenan hacia la cuenca del Lago de Maracaibo y a la del
río Orinoco.
La fase operativa del Programa de Investigación
Forestal Para el Estado Mérida ha llegado hasta la priorización
de los proyectos de investigación de acuerdo a los pisos
altitudinales determinados. Ahora le corresponde al Comité
Directivo del plan discutir el contenido de las propuestas y resolver
el financiamiento para ejecutar las investigaciones.
Voladuras antiecológicas
Los costos de la guerra siempre son incalculables.
El vivo ejemplo de la guerra de guerrillas en Colombia es muestra
fehaciente de que los costos ecológicos por voladuras de
oleoductos no son compensados ni siquiera por los planes de contingencia
para derrames petroleros.
El ducto petrolero Caño Limón Coveñas
ha sido estallado en varios tramos; con el subsiguiente impacto
ambiental para el entorno inmediato y expandido por la corriente
del río Arauca tanto en Colombia como en Venezuela.
La diferencia de que las explosiones se produzcan en
territorio ajeno al delimitado por Venezuela es, precisamente, el
lugar. No obstante, los efectos sobrepasan las fronteras y el daño
a la naturaleza es mayor, ya que esta es una unidad. Como ecosistema,
cualquier incidencia en alguna de sus partes se refleja en el todo;
para ejemplo hasta recordar lo que ocurre con el denominado efecto
invernadero y su repercusión en el planeta.
No se trata aquí de calificar a la guerrilla
colombiana de única responsable por la destrucción
de selva y vida fluvial. Quien utiliza la ecología como arma
propagandística para vencer a su adversario ante la opinión
pública y oculta el daño que el mismo ocasiona, es
un farsante oportunista. Aquí el problema no es de buenos
y malos según la imagen que tengan. Aquí quien pierde
en sumo grado es el humano, porque acaba más todavía
con los recursos para vivir. La voladura de oleoductos contribuye
a dicha extinción.
Plan de reciclaje
de desechos sólidos en Mérida
La Universidad de Los Andes, el Ministerio
del Ambiente, grupos comunitarios e individualidades elaboraron
para la ciudad de Mérida el proyecto de manejo y reciclaje
de desechos sólidos, rubros que abarca el genérico
basura. Ahora lo que falta es el dinero para sacar adelante el programa.
La Comisión de Ambiente de la ULA, MARNR y los
vecinos esperan que los gobiernos locales de los municipios afectados
por el problema de la deposición final de los desechos aporten
el dinero requerido para hacer realidad un plan que tendrá
retorno de la inversión, con ganancias líquidas suficientes
para ampliar el proyecto.
Tal como lo expresaron los promotores del proyecto,
la generación de basura es por parte de todos y entre todos
hay que solucionar el problema agobiante de los desechos.
De acuerdo a cifras económicas suministradas
por la ingeniero Haydé Ruíz, anualmente se dejan de
percibir entradas por el orden de los 25 millones de bolívares
al no reciclar los desechos. Con esa cantidad de dinero se sufragarían
los gastos del proyecto y se reinvertirían en educación
ambiental para las comunidades.
Por la comisión de ambiente de la ULA, la profesora
Cecilia de Scorza anunció que ya se posee el terreno y el
galpón donde se clasificarán los desechos.
El trabajo de campo está pensado en circuitos
o áreas que se encargarán de la recolección
de los desechos. Por ejemplo, una escuela, un barrio o un centro
comercial serían puntos de recolección clasificada
de los desperdicios. Cabe resaltar que los desechos orgánicos
pasarían a cumplir la función de abono natural, contribuyendo
a mediatizar el uso de fertilizantes artificiales.
El logro del objetivo vendría por la educación
de la población del área metropolitana de Mérida,
la cual se convertirá en ciudad piloto nacionalmente. Nada
mas falta que los gobernantes demuestren si en verdad quieren el
beneficio para la población.

|