El resultado
de las recientes elecciones norteamericanas ha generado un
cúmulo de interrogantes respecto a lo que serán
las relaciones de América Latina con la nueva administración
demócrata. Buena parte de estas expectativas se originan
en la reputación del nuevo vice presidente de los Estados
Unidos, Al Gore, conocido como activo defensor del ambiente.
Para un país petrolero como Venezuela, contribuyente
importante en la generación indirecta de gases de «efecto
invernadero con una industria agroexportadora caracterizada
por un excesivo uso de pesticidas y una industria pesquera
insensible a la normativa ambiental, resulta conveniente conocer
un poco más a fondo el pensamiento de esta nueva figura
política cuya influencia se dejará sentir en
diferentes ámbitos de las futuras relaciones bilaterales.
¿Quién
es Al Gore?
Senador
por el estado de Tenesse desde 1984, Al Gore ha sido reconocido
como el líder de las fuerzas ambientalistas en el congreso
estadounidense, donde sirvió durante cuatro períodos
en el parlamento antes de ser elegido senador. En 1988 fue
precandidato presidencial por el partido demócrata,
ganando más de tres millones de votos.
La reputación de Al Gore como activo defensor
del ambiente, sumado a la preparación en tenias de
política exterior y seguridad nacional del equipo de
parlamentarios que lo apoyaban, decidieron a Bill Clinton
en la escogencia de éste compañero de fórmula
electoral.
Pragmáticamente, la estrategia política
de Gore se basa en la creencia que existe una nueva manera
de pensar entre la población acerca de nuestra responsabilidad
por el destino, global del planeta. Así como en Europa
y Japón el tema ambiental ha modificado el equilibrio
político, Gore comprendió que el electorado
norteamericano especialmente los jóvenes comienzan
a establecer una relación entre el destino de sus vidas
privadas (lo que el norteamericano común llama su "patio
trasero") y el futuro del medio ambiente planetario.
Quizás esta percepción M medio ambiente como
tema político fue lo que influyó para que Gore
mantuviera su popularidad muy por encima de los otros candidatos
durante la campaña electoral. Una encuesta realizada
en octubre por la revista Newsweek situaba a Gore con un 61
% de los votos sobre sus contendores por la vicepresidencia.
Poco antes de ser escogido como compañero
de fórmula por el equipo de Clinton, Al Gore participó
activamente en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Ambiente
y Desarrollo realizada en Brasil donde como jefe de la delegación
del senado norteamericano, fustigó duramente la política
ambiental del presidente Bush y su negativa a firmar los tratados
de cambio climático y biodiversidad.
Un mundo en
equilibrio
El nuevo
vice presidente norteamericano percibió el factor ambiental
como tema político desde mucho antes que se convirtiera
en ingrediente obligado de las campañas electorales.
Tal como él lo señala, este interés por
el destino ecológico del planeta se remonta a sus años
de estudiante y, a la influencia que ejerciera en él
su profesor Roger Revelle, uno de los primeros investigadores
norteamericanos que midieron las concentraciones de Dióxido
de Carbono en la atmósfera y sus consecuencias sobre
la capa de ozono y el efecto invernadero.
Al Gore es autor de un libro publicado con éxito
a principios de este año, titulado «Mundo en
Equilibrio: ecología y espíritu humano».
Para
Gore existe una crisis global que se origina en el choque
entre la civilización industrial tal como