Contaminación y salud en el Lago de Maracaibo

El agua esta enferma
Iniciativas no gubernamentales intentan contrarrestar
la descarga de agentes contaminantes
a las aguas de Sinamaica

José Paz y Betulio Bravo

 
  Escribió una vez Jesús Semprúm, por los años cincuenta, inspirado en los versos del poeta José Ramón Yépez: "El Lago parece un talismán para el espíritu. Tendido entre costas que el sol abraza en tórridos torrentes de luz, establecido en sus márgenes por todos los prodigios de la vegetación tropical”.
 
 

   Del mismo modo que pescadores y poetas, Yépez exaltaba con emoción los dones de este importante reservorio de1 agua dulce. Agregaba entonces que el "Lago ofrece un espectáculo de permanente hechizo en su belleza cambiante y múltiple".
  Han transcurrido más de tres décadas y aunque no falta quien disfrute de la contemplación maravillosa frente al Lago de Maracaibo, cualquiera puede darse cuenta que en ese interin de tiempo se ha acelerado el proceso de contaminación de esas aguas. Esto ha puesto en peligro el equilibrio del ecosistema y vulnerado la capacidad natural de asimilación y autodefensa frente al volumen de nutrientes y otras sustancias que recibe.
  El Ministerio del Ambiente difundió públicamente que el Lago recibe las descargas domésticas -sin tratar- de 2,5 millones de habitantes, 98 industrias altamente contaminantes, 198 granjas porcinas, 15 derrames de petróleo mensuales y grandes cantidades de nutrientes y plaguicidas a través de los ríos tributarios. Con estas descargas se sobrepasa la capacidad de autopurificación del ecosistema.
  Mientras lo anterior ocurre, se hacen esfuerzos en la línea de adicionar defensas tratando las aguas servidas antes de ser vertidas al Lago, manejando incluso la posibilidad de que estas aguas tratadas pudieran ser utilizadas para riego de los asentamientos agrícolas de la planicie de Maracaibo. Algunos de estos esfuerzos por tratar las aguas vertidas no han tenido éxito, como el del ICLAM por ejemplo. Pero estos proyectos de descontaminación requieren el apoyo de la colectividad, del Estado y de las empresas.
  Por lo pronto, se acelera la velocidad de eutroficación por efecto de la excesiva descarga de nutrientes y aparecen poblaciones de algas ocasionando el temprano envejecimiento de las aguas.
  Siguen incorporándose las sustancias de una buena parte de las industrias, entre las que destaca la petroquímica de El Tablazo y los continuos derrames de alguno de los cinco mil pozos petroleros del estuario. Las filtraciones de los veinte mil kilómetros de oleoductos sub-lacustres también suman en esta lista
  Tampoco se debe olvidar la creciente salinización desde la barra que comunica con el Golfo, consecuencia del permanente dragado de los canales de navegación para barcos de gran calado.
  Sabemos que existen diversos estudios sobre la contaminación del Lago, entre los que se encuentran investigaciones de La Universidad del Zulia, del Ministerio del Ambiente, del ICLAM y de las mismas empresas petroleras. Todos ellos aportan propuestas para la conservación del Lago. Muchas de esas propuestas han sido incorporadas a un ambicioso y costoso Plan de Descontaminación que todavía espera el financiamiento del Congreso y del Ejecutivo Nacional. Sin embargo, creemos que la realización de este plan será insuficiente si no se avanza en un modelo de desarrollo agropecuario e industrial que no sacrifique la vida útil de las tierras,los ríos y de ese valioso talismán: nuestro lago, como bien lo decía Jesús Semprúm.

Un proyecto de salud para Sinamaica
  
Pero eso no es todo. Si navegando por el Lago nos detenemos frente a Caño Caimán, en Islas de Toas, y observamos hacia la desembocadura del río Limón, en dirección a la Península, encontraremos la vía a fluvial que nos conducirá a otro lugar de exuberante belleza: la Laguna de Sinamaica.
  La laguna, de unos 50 kilómetros cuadrados y asiento legendario de la etnia Añú o Paraujana, está en desequilibrio a causa de la sedimentación de los caños que sirven de afluentes desde el río Limón. Es esta sedimentación la que ocasiona la alteración y pérdida progresiva del movimiento natural de las corrientes.
  Más de 400 familias que habita en palafitos y las que tradicionalmente han basado su sustento en la pesca, además de aprovechar el agua de la Laguna para el consumo diario, han empezado a sufrir las consecuencias de los daños al ecosistema. Diversas especies de peces han desaparecido y con la pérdida de la capacidad de autopurificación de la Laguna se agravó la delicada situación generada por las parasitosis y la reciente aparición del cólera.
  Por su parte, las organizaciones paraujanas, con apoyo de la Dirección de Cultura de LUZ y del CESAP, han iniciado un proyecto integral de salud comunitaria, que busca resolver el problema de los desechos fecales de origen humano que son vertidos en la laguna. El proyecto para la disposición de excretas representa una de las iniciativas que se requieren con mayor urgencia, dada la presencia de enfermedades transmisibles por el agua y las heces.
  El proyecto, que contempla el diseño de letrinas de hoyo ventilado y un sistema de recolección de excretas, se encuentra en etapa de diseño ya que pretende adecuar la propuesta técnica a las condiciones de los palafitos y a la cultura de la población Añú.
  Quienes deseen aportar ideas y conocimientos a este proyecto o necesiten una mayor información del tema, pueden dirigirse a las oficinas de Cesap en Mérida o Maracaibo.


 
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