adulta
(mariposa), se ha hecho muy difícil el control y erradicación
de esta plaga.
A pesar de las recomendaciones hechas por el FONAIAP
para su control, la Polilla Guatemalteca persiste, afectando
el valor comercial de la papa de consumo y como semilla. Esta
semilla, que será utilizada en futuras siembras, posee
larvas que mantienen sus hábitos de vida, afectando
la calidad del tubérculo y con el peligro inherente
de ser introducidas en los suelos libres de plaga de otras
fincas, aumentando así el rango de acción de
la epidemia.
El
uso del DDT
El DDT (Dicloro-difenil-trieloroetano) es un insecticida
del grupo de los clorados, de amplio espectro, que posee características
muy especiales: notable persistencia con alta residualidad,
manteniéndose estable dentro de los tejidos vegetales
y bastantes posibilidades de ser traspasado a las células
humanas en el consumo del producto. El uso del DDT para mantener
la semilla libre de plagas, aparentemente trae resultados
satisfactorios, no así los insecticidas organo-fosforados,
ya que algunos son de amplio espectro, pero muy degradables
y sin efectividad sobre la Polilla Guatemalteca. En Venezuela,
hasta lo momentos, no se han realizado pruebas sobre la residualidad
del DDT en semillas de papa, ya que la misma, mantiene un
período de latencia hasta la parición de nuevos
brotes.
Existen productores que aplican el DDT a las semillas
para ser almacenadas hasta la próxima siembra. Otros
aplican el producto al cultivo directamente y con frecuencia;
es decir, aspersiones semanales para evitar posibles daños
al tubérculo de papa sembrado con fines comerciales.
Sin embargo, la alta residualidad del DDT traerá graves
daños a la salud, tanto al productor que no guarda
las normas mínimas de seguridad con el uso del producto,
como a la población consumidora de papas.
Dos posiciones se contraponen: el productor que
defiende sus cosechas y, los altos costos de producción
que este cultivo acarrea; y el consumidor final en la gran
cadena de comercialización, quien adquiere una papa
de aparente alta calidad y buena presencia, pero posiblemente
contaminada por el DDT y con consecuencias negativas para
la salud de la población venezolana.
Nota
de La Era Agrícola
En nuestro país esta prohibido el uso del
DDT en la agricultura. No obstante, existen numerosas denuncias
sobre el uso ilegal de este insecticida en los cultivos de
papa de los andes venezolanos. Técnicos agropecuarios
de institutos del Estado como Corpoandes, FONAIAP y MAC han
constatado el uso ilegal del DDT en la horticultura de la
región, explicando su existencia como un producto del
contrabando que llega desde Colombia. Su centro de distribución
estaría en la ciudad de El Vigía, desde donde
se comercializa a otras poblaciones agrícolas como
Tovar, Bailadores y Mucuchies, bajo el amparo de funcionarios
gubernamentales que obtienen sustanciosas ganancias por este
tráfico de veneno.