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La Novena
Conferencia de la Federación de Organizaciones de Agricultura
Orgánica fue el resultado de dos años de preparación
y se orientó por tres objetivos principales: en primer
lugar, utilizar criterios rigurosos para la selección
de ponencias técnico-científicas, cuya presentación
pudiera entrar en contacto con la comunidad científica
involucrada en la investigación de la agricultura orgánico-ecológica
en todo el mundo. En segundo lugar, proveer un ambiente adecuado
para la discusión, la reflexión y el debate
entre personas con diferentes opiniones, e incluso, puntos
de vista antagónicos, lo cual contribuye a enriquecer
el conjunto de conclusiones, recomendaciones y proposiciones.
El tercer objetivo fue articular una política coherente
para el logro de mayor y mejor producción de alimentos,
a través de una agricultura socialmente justa y ecológicamente
equilibrada.
Como veremos a continuación, la "9a
Conferencia" cumplió con su objetivo de reunir
a científicos y practicantes de la agricultura ecológica
del mundo entero para compartir información, experiencias
y estrategias comunes. También sirvió como marco
para la discusión y confrontación de puntos
de vistas diferentes, divergentes y hasta conflictivos, muchos
de los cuales fueron llevados adelante -a través de
diferentes reuniones-, por los Latinoamericanos, miembros
o no, de la ITOAM. Esta creciente fuerza Latinoamericana se
ha hecho sentir, especialmente, durante los últimos
tres años Por ejemplo, la decisión de realizar
la conferencia en Brasil, se debió a un acuerdo que
surgió a raíz de ciertas intervenciones de latinoamericanos
participantes en la conferencia anterior de la IFOAM, celebrada
en Budapest, en 1990. Para entender mejor esta conferencia,
nos remontamos en el tiempo a varios echos importantes:
a) Antecedentes históricos: diferentes
corrientes en la IFOAM. Recordemos que lo que hoy se llama
con el nombre genérico de "agricultura orgánica"
o "ecológica" (agroecología), es un
mosaico de más de 15 métodos que -a partir de
comienzos de siglo (décadas de los 10-20's)-, se desarrollaron
a partir del trabajo investigador de diferentes pioneros,
los cuales afianzaron sus propios principios y técnicas
en diferentes años y en diferentes países. Los
pioneros tuvieron, a su vez, sus propios "seguidores"
y fue así como cada uno de éstos métodos
se convirtieron en una "escuela". Con el tiempo,
cada uno de los métodos se desarrolló con identidad
propia y se identificó como un movimiento paralelo
y divergente al desarrollo de la agricultura contaminante.
Hasta mediados de los años 70 había una manifiesta
rivalidad y confrontación entre los diferentes métodos;
especialmente entre los partidiarios del método orgánico"
y los del método "biodinámico". Los
"orgánicos" definían a los "biodinámicos"
como espiritualistas, intelectualistas, simbólicos,
filosóficos, de tener "fórmulas secretas",
misterios o "brujerías ocultistas" y criticaban
su limitación de difusión de conocimientos sólo
a círculos exclusivos de dedicados antropósofos;
incluso, llegaban a afirmar que las "preparaciones BD"
no eran efectivas. Los "biodinámicos", a
su vez, tildaban a los primeros de ser pragmáticos,
materialistas, "ignorantes de los verdaderos principios"
(biodinámicos) de la agrocultura. Hoy en día,
esas diferencias ya no son tan tajantes, porque los "orgánicos"
se han vuelto más "espirituales" y han abierto
sus puertas a ciertos principios B.D. Por ejemplo, en 1975
apareció la primera publicación de un artículo
explicando qué es la Agr. B.D. en la revista "OGF"
(Organic Gardening and Farming). También se observó,
en la década de los 80, un acercamiento profundamente
espiritual a la agriculturaen la tendencia "regenerativa"
de Robert Rodale, hijo de J.I. Rodale, pionero del Método
Orgánico en U.S.A. También, en la década
de los años 70, se adoptaron técnicas que fueron
investigadas por primera vez por los B.D., tales como: las
siembras comparativas “por las fases de la luna”
la importancia del ”monte” en agricultura y las
alelopatías entre las plantas, en el Centro Experimental
de la Agricultura Orgánica de Rodale en Pennsylvania.
Por su parte, muchos agricultores "biodinámicos"
se han vuelto más "materialistas" e interesados
ahora -más que todo- en negocios, maquinarias y exportaciones;
han dejado de lado "las intelectualidades" y la
formación antroposófica. A través de
veinte años, los congresos científicos de la
IFOAM han logrado reunir en una red de trabajo, intercambio
y cooperación internacional a las múltiples
tendencias de la agricultura orgánico-ecológica.
Creo que este largo proceso de años de preparación
culmina en 1993, con la puesta en práctica -dentro
del seno de la IFOAM- del principio ecológico de la
"unidad en la diversidad".
b) Las luchas de la IFOAM. Esta institución
surge en 1972, por la necesidad que tenían los practicantes
de los diferentes métodos, de "limar" sus
diferencias y de unirse para fortalecerse mutuamente. En primer
lugar, en la década de los 70 debían confrontar
los ataques de los defensores de la agricultura química-contaminante,
quienes ante el éxito comercial y la popularidad de
imagen de la agricultura orgánico-ecológica,
quisieron desprestigiarla. Los ingenieros agrónomos,
los políticos y los comerciantes "químicos"
utilizaban diferentes argumentos para concluir que la agricultura
ecológica era "simple romanticismo que no puede
alimentar al mundo", o decían que "no es
científica". Estos y otros mitos por supuesto,
siempre han tratado de hacer "invisible" el hecho
de que el sistema mundial agro-químico de producción
de alimentos se basa, no solamente en la destrucción
de los ecosistemas, en el envenenamiento sistemático
del suelo viviente, de las personas, plantas y animales y
en los tres tipos de erosión: erosión genética,
erosión de suelos y erosión de la eco-diversidad.
También se trata de "esconder" el hecho de
que la agricultura "química" se basa en “estructuras
invisibles”, tales como: la jerarquía competitiva
mundial de las naciones, la exportomanía, la distribución
socialmente injusta, el robo genético y el mantenimiento
de los precios a toda costa, para lo cual hay que botar, enterrar
o hacer que se pudran toneladas de comida.
Otro
peligro que tuvieron que afrontar los pioneros de la agricultura
orgánico-ecológica fue la imitación.
En la década de los años 70 se puso de moda
todo lo que fuera "sano",
"natural"
o
"ambientalista"
y muchos productores
vieron la veta de la fortuna en la popularidad de la
agricultura
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"orgánica".
Entonces, comenzaron a vender sus productos en los mercados
nacionales e internacionales como si fueran "orgánicos"
y “naturales” cuando en realidad los habían
producido con substancias químicas y métodos
contaminantes. Ante esa avalancha de abusos surgió
la IFOAM en 1972, como un movimiento "defensivo"
y, desde entonces, siempre ha tenido que mantener "la
guardia en alto" con una serie de políticas y
estrategias para poder progresar y competir con "la otra
agricultura" ("química") y poder defenderse
mejor de sus ataques, imitaciones y manipulaciones. Por ejemplo,
se establecieron lineamientos y normas para que la producción
agropecuaria pudiera ser certificada, con garantía
ecológica. También se entrenaron "inspectores"
que pudieran garantizar que las normas fueran cumplidas cabalmente.
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