Entre 1967 y 1977 existió una
comisión encargada de cuantificar y evaluar los recursos
hidráulicos con los cuales contaba Venezuela. El objetivo
de dicha comisión era ofrecer posibilidades de uso sostenible
de las fuentes de agua para consumo humano, industrial y agrícola
dentro de los planes de desarrollo estimados por la administración
central del Estado.
El 8 de agosto de 1967, mediante decreto presidencial
No. 901, se organizó la Comisión del Plan Nacional
de Aprovechamiento de los recursos Hidráulicos (Coplanarh).
La creación de Coplanarh se hizo en un período de
expectativas del gran desarrollo de Venezuela, con poderosas instalaciones
hidroeléctricas, una infraestructura petrolera en progresiva
dominación estatal, aumento de la industria metalmecánica
y la idealización de la agroindustria como elementos de la
política de sustitución de importaciones y respuesta
al problema del abastecimiento alimentario del país. Con
tales bondades, a ser optimizadas por los gobiernos elegidos por
el pueblo, la dirigencia del Estado preveía un nivel de vida
nacional para el año 2000 equiparable al de los países
europeos industrializados con veinte años de retraso. La
visión del crecimiento industrialista, tanto del sistema
educativo como de empresas de transformación y producción
de bienes, era la referencia insoslayable. A esa visión debió
Coplanarh su labor.
Los fines generales del plan de inventario de recursos
hidráulicas fueron los siguientes:
a) Abordar el estudio de las aguas con carácter
nacional.
b) Atender las especificidades de las regiones para
optimizar el uso del recurso agua.
c) Discriminar con otras instituciones la disponibilidad
de agua para usos específicos.
Delineados los trazos de acción, quienes estuvieron
al frente de Coplanarh supieron que la estrategia respondía
a la planificación a largo plazo, en concordancia con las
inversiones en industria básica previstas y las presiones
demográficas en los principales núcleos urbanos y
rurales resultado del crecimiento económico.
Tan ingente trabajo como el propuesto, ameritó
el concurso de otros organismos cuyas funciones complementaron a
las de Coplanarh. Este trabajo en conjunto generó información
que pudo ser manejada por sectores y entidades de diversa actividad.
Pasados cinco años de la instalación de
Coplanarh, salieron a la consideración dos tomos donde se
describía el plan. Los fundamentos jurídicos del mismo
consistieron en: Declarar las aguas, como del dominio público,
lo cual se traduce en autoridad estatal de propiedad de las aguas;
Unidad del ciclo hidrológico; Unidad de la administración
de las aguas; Régimen de concesiones y autorizaciones; Prioridades
en el uso; El régimen de protección de las aguas;
La protección contra los efectos de las aguas
y la Relación del régimen de aguas con el ordenamiento
de tierras.
Las anteriores premisas jurídicas inducían
hacia la unificación regular del manejo de aguas, permitiendo
la elaboración de un proyecto de Ley de aguas dirigido al
beneficio colectivo de los habitantes de Venezuela, engavetado hoy
en algún cajón del Congreso Nacional.
Para cumplir con el beneficio colectivo, Coplanarh eligió
el balance zonal entre demandas y disponibilidades del recurso hidráulico.
Las zonas se estipularon en unidades pequeñas para identificar
cuales de ellas podrían tener, al transcurrir el tiempo,
excedentes y déficits.
El balance identificó las existencias brutas
y netas de aguas superficiales y subterráneas. De esta forma,
se adjudicó a cada zona la disponibilidad propia de agua
y de procedencia externa. No obstante tener cuantificado el recurso
agua y sus posibilidades de uso, conocer el origen y destino de
las aguas fue lo más importante.
¿Qué pasó
con Coplanarh?
Coplanarh desapareció hace quince años
al momento de crearse el Ministerio del Ambiente y de los Recursos
Naturales Renovables (MARNR). A pesar de que el Plan Nacional de
Aprovechamiento de los Recursos Hidráulicos tuvo legalidad
en 1972, no se practicó.
Juan José Bolinaga, exmiembro de Coplanarh, estima
que si hubo alguna aplicación del plan, fue más por
coincidencia que por concordancia.
Bolinaga estima algunas razones básicas para
el incumplimiento del plan
1) Las autoridades no apoyaron el plan porque este no
tuvo un orden de obras a construir sino de asignación de
volúmenes y usos, lo cual no entendieron los dirigentes del
Estado.
2) Al abarcar el ámbito nacional, el Plan no
se complementó paralela y simultáneamente a proyectos
concretos de algunas zonas conflictivas de fácil identificación.
3) Algunas decisiones arbitrarias inmediatamente posteriores
a Coplanarh, aprovechando la "felicidad" del repunte petrolero
y la carencia de identidad de acciones con la realidad del momento,
dió lugar a improvisaciones.
Hoy, a veinte años de formulado el Plan Nacional
de Aprovechamiento de los Recursos Hidráulicos, vale destacar
que con la creación de Coplanarh en 1967 Venezuela se adelantó
a las resoluciones de la Cumbre de La Tierra en 1992 en lo pertinente
al establecimiento de organismos nacionales para el estudio de los
recursos hidráulicos. Del Plan en sí, mantiene vigencia
la proposición del balance zonal y de la existencia de un
organismo similar ajustado a la nueva realidad del país.