Desde
su descenso de La Culata, el río Mucujún se
nutre de diferentes quebradas como La Torre, La Laguna, Ovalles,
Pozo Hondo, La Caña, La Vergara, La Carbonera, El Arado,
El Robo y La Cuesta. Estos cuerpos de agua pasan muy cerca
de asentamientos ganaderos, campesinos y turísticos
cuyos desechos de animales, humanos y pesticidas recargan
con elevadas concentraciones de contaminantes orgánicos
e inorgánicos a las mencionadas corrientes acuíferas.
Un estudio de laboratorio de muestras de agua
de la subcuenca del Mucujún en Mérida, realizado
por el Laboratorio de Microscopía Electrónica
de la Universidad de Los Andes (ULA), presentado en el superior
de esta página, arrojó cifras de contaminación
muy por encima de lo establecido como normal. En términos
de efectos sobre el cuerpo humano, los numeritos del cuadro
del análisis de la ULA, se traducen en enfermedades
del sistema digestivo y nervioso.
¿Generación
clorada?
Para liberar al agua de algunos microorganismos
nocivos para la salud, el agua del Mucujún es sometida
a un proceso de "purificación" basado en
el Cloro, antes de ser distribuida por el acueducto de Mérida.
Mediciones de la ULA y el Instituto Nacional de
Obras Sanitarias registran en el agua de consumo humano en
Mérida índices de 1.4 y 1.5 partes por millón
de Cloro, justo el límite estipulado por la Organización
Mundial de la Salud (OMS).
La profesora Nancy Freitez de Sardy, miembro de
la Comisión de Asuntos ambientales de la ULA, refirió
que observaciones clínicas han establecido que altas
medidas de Cloro para "limpiar" el agua puede generar
severas patologías de cáncer, y más aún
si en el agua hay mezcla de sustancias artificiales imposibles
de filtrar con los actuales procesos de la planta de tratamiento.
Por lo tanto, en Mérida hay una población potencial
afectada por la enfermedad. Siendo el Cloro el
sexto en la lista de productos cancerígenos de la OMS,
y en razón de las altas dosis del compuesto químico
utilizado en la desinfección del agua para consumo
humano, los investigadores y médicos que han estudiado
la problemática de salud vinculada al Mucujún
convergen en la determinación que la única manera
de proteger al río de descargas contaminantes y la
salud hídrica de los habitantes de Mérida es
declarar a la cuenca del Mucujún como área de
resguardo. |