La hidroterapia como alternativa de salud
Terapia de agua
La medicina tradicional retorna los elementos de los tratamientos
de nuestras abuelas, nuevos aportes de científicos curiosos y de perseverantes preocupados por la salud "sana", dando lugar, ahora, a la "moda" de la medicina natural, alternativa, naturista, orgánica o algún otro nombre que pueda acomodársele o bien que a usted mejor le guste.


Carina Salazar
 
  Lamentablemente los practicantes, dueños de clínicas, médicos y editores exitosos han tomado para su uso exclusivo la divulgación de esta medicina que por su lógica práctica se ha popularizado entre quienes tienen acceso a ella. Contradictoriamente, las consultas son costosas y los excelentes libros, revistas, folletos y manuales que han salido al mercado, o no se conocen o no se pueden comprar, haciendo imposible para la mayoría tener acceso a los conocimientos que recogen lo ancestral con lo actualizado en la práctica médica.
  Sin embargo, afortunadamente aún podemos obtener informaciones gratis a nuestro alrededor una vez encontrada la pista (que reactiva nuestra memoria familiar-colectiva) que nos ofrecen los conocimientos retomados, actualizados acerca de las terapias elementales o caseras tradicionales muy parecidas en casi todas las culturas del mundo: terapias con agua, hierbas, aceites, arcilla, calor o frío, masajes, frutos, etc...
  Si usted es un afortunado vecino que cuenta con el recurso agua potable (limpia) bien sea de camión cisterna, tubería directa, pozo, río, quebrada, laguna etc. puede estar seguro que el uso de la cantidad de agua a la que tenga acceso le servirá para resolver un
 
 
problema de salud de un miembro de la familia, un amigo, vecino o de usted mismo.
  La hidroterapia es una alternativa tradicional, seria y eficaz, con respecto a los medicamentos tóxicos y costosos de la medicina de clínicas y hospitales.
  ¿Quién no ha sido testigo del placer y beneficio del baño en niños y adultos? ¿No es el agua la fuente y sostén de la vida sobre este planeta tierra?
Sí, sí lo es.
  Acaso, ¿no es el agua, en su escasez o abundancia, pureza o corrupción, uno de los indicativos de la calidad de vida de las comunidades rurales o urbanas?.
Sí.
  Entonces, es lógico utilizarla como remedio ¿no?
  La hidroterapia es indolora, estimulante, tónico corporal, desintoxicante, equilibra la circulación sanguínea, controla y equilibra la temperatura, alivia dolores, relaja y por supuesto es hidratante.
  El agua puede aplicarse directamente (un baño, lavado, bebida etc.) e indirectamente (empleada en compresas en la frente, duchas parciales en alguna parte del cuerpo, bolsas de hielo). También se usa el agua fría, caliente, líquida, sólida (hielo) en vapores, con presión suave o fuerte.
  El agua hace daño si está contaminada con parásitos o químicos; si es ingerida sin hervir o filtrar; si es utilizada excesivamente caliente o si sirve como transporte de sustancias dañinas para la salud (refrescos, licores etc.)
  El agua activa el sistema nervioso que tiene terminales en nuestra piel. Los terminales, a su vez, están directamente conectados a nuestro sistema muscular, nuestras glándulas y órganos a través de lo que se llama "actos reflejos". Estos son mensajes estimulantes de impulsos nerviosos que se esparcen por todo nuestro desconocido cuerpo (como hace la electricidad cuando encendemos un "suiche" o interruptor de corriente y recorre un circuito).
  Conocer cuándo y cómo usar el agua ahorra gastos innecesarios, nos proporciona salud y nuevas experiencias individuales o en familia.

 
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