¿Quiénes
conforman y apoyan la Max Havelaar?
En Suiza son seis agencias de cooperación
internacional que colaboran en proyectos de desarrollo en
países del Tercer Mundo. Entre ellas están Cáritas,
Helvetas, Swiss Aid. En este sentido los campesinos del tercer
mundo son los contrapartes productoras de nuestra organización.
¿Que
es el café de solidaridad?
Nosotros seleccionamos a las organizaciones de
productores que envían muestras de café a las
torrefactoras que nosotros autorizamos. Ellos eligen cierto
café pagando el precio mínimo que nosotros establecemos
y que representa el doble del de la bolsa de Nueva York, por
lo tanto el precio se encarece a nivel del consumidor y se
dirige entonces a los consumidores más conscientes
y solidarios que están dispuestos a pagar más
por ese café.
¿En
que consiste la certificación de productos orgánicos?
Si bien existe una estrecha colaboración
entre los certificadores orgánicos, debo aclarar que
nosotros no hacemos este tipo de certificación. Pero
consiste en que se inspeccionan los proyectos en base a criterios
establecidos que consisten principalmente en la total ausencia
de productos agrotóxicos en la producción y
procesamiento de los productos agrícolas.
¿Quiénes
serían entonces los asesores que respaldan esas certificaciones
con las cuales la Max Havelaar hace sus transacciones?
Tenemos que diferenciar entre la certificación
"biológica" y la que nosotros hacemos, que
es una certificación de tipo socio-económico,
asegurando que ese sobre precio que llega al productor está
bien justificado y será bien utilizado y que los productores
puedan participar democráticamente sobre el destino
de ese sobreprecio en su propia organización.
¿Cuál
es la capacidad de compra y rango de acción de la Max
Havelaar?
Unos 120 mil sacos de café al año,
lo que beneficia a cerca de 30 mil pequeños productores,
principalmente en México, Guatemala, Costa Rica y otros
países latinoamericanos y africanos.
¿Piensa
usted que este nuevo mecanismo que son las certificaciones
pudieran convertirse en nuevos filtros elitescos que impidan
o dificulten la participación de pequeños y
medianos productores o promueva nuevos tipos de roscas donde
simplemente el productor de escasos recursos no pueda pagar
los costos que se exigen para poder recibir esta certificación
de parte de los expertos europeos, cosa que además
queda por dilucidar: ¿quién es el experto, quién
rija los parámetros?
Sí,
indudablemente existe el riesgo de que nuevamente haya una
nueva dominación por expertos europeos y sean ellos
quienes determinen cuales productos o productores puedan ser
aceptados. Pero por otra parte, según lo que nosotros
vemos, las certificadoras orgánicas hacen un trabajo
serio, de acuerdo a normas bien establecidas, que todo mundo
puede conocer e inclusive puede decidir si quieren colaborar
con este tipo de certificadoras.
En nuestro caso es un poco distinto, porque los
delegados de las diferentes organizaciones de productores
de países africanos o latinoamericanos afiliadas a
la Max Havelaar participan en la elaboración de los
criterios y se permite entonces una verdadera participación
democrática.
Qué actitud
tienen ustedes frente al Mercado Internacional del Café
y explíquenos sí han recibido algún tipo
de presiones por parte de ellos?
Nosotros creemos que es necesario se restablezca
el Pacto Internacional del Café, que se está discutiendo
en Londres desde hace tres años, para que todos los productores
puedan beneficiarse de