Comunicación
para la participación
Para los que trabajamos desde el campo de acción de
la comunicación, en favor del medio ambiente y el desarrollo, se
nos plantea como objetivo el encontrar los puntos claves donde nuestra
labor informativa puede potenciar y multiplicar la efectividad de las
nuevas ideas y experiencias que pregona interdisciplinariamente la ecología,
desde su perspectiva biológica, física y social.
Desde nuestro punto de vista, el interés por promover
las ideas y experiencias sobre agricultura ecológica forma parte
de una estrategia más amplia, que busca en definitiva una transformación
paulatina y radical hacia un nuevo modelo de desarrollo, partiendo de
los parámetros que rigen nuestra actual civilización. Es
lo que muchos llamarían la utopía ecológica.
Surge entonces un primer gran objetivo de trabajo para los
sistemas de información y los medios de comunicación social
en general: poner a disposición de todos los ciudadanos ese inmenso
potencial tecnológico de la informática y las telecomunicaciones,
sumado al inmenso poder de penetración de los medios de comunicación
social, a fin de informar, educar y concientizar al conjunto de la sociedad
humana sobre la crisis ambiental que padecemos.
Por una estrategia de comunicación
Entre los múltiples
campos de acción de la ecología, la agricultura ocupa un
puesto de primer orden, ya que de su desarrollo presente y futuro dependen
e interactúan múltiples factores.
La producción de alimentos y su relación con
los índices de población; el impacto de las tecnologías
agrícolas sobre suelos, aguas y bosques; la tenencia de la tierra
y su influencia en la expansión de la frontera agrícola;
las relaciones de comercio mundial y la sobre explotación de recursos
vegetales; etc., son algunos de los aspectos evidentes de las interrelaciones
que guarda la agricultura con el tema del medio ambiente.
Entre los promotores del desarrollo rural sustentable existe
el consenso sobre la apremiante necesidad por transformar el enfoque "clásico"
y economicista de la llamada agricultura "moderna" hacia un
nuevo o modelo de Agricultura Ecológicamente Apropiada; que permita,
además de la preservación de los ecosistemas, una producción
de alimentos capaz de suplir las necesidades de los pueblos.
Dependiendo de la profundidad del planteamiento de las nuevas
propuestas que se orientan hacia una agricultura y un desarrollo rural
sustentable, estas se enfrentarán, en mayor o menor grado, a los
obstáculos que presentan las estructuras agrarias de cada nación,
condicionadas a su vez por factores y relaciones de producción
y por factores y relaciones sociales.
Son precisamente estos últimos los factores y relaciones
sociales los que condicionan el campo de acción de la comunicación.
De la efectividad de ese proceso de comunicación dependerá
a su vez el nivel de participación o incorporación de la
sociedad rural y urbana a la adopción de las innovaciones y nuevas
propuestas que plantean, concretamente, las tesis de agricultura ecológica.
Es cierto que el movimiento internacional de agricultura ecológica
cuenta con argumentos contundentes para defender sus posiciones y reclutar
nuevos aliados: la insostenibilidad ambiental, económica, energética
y social del modelo agrícola vigente, por una parte, sumada a la
viabilidad científica (teórica y práctica) de una
agricultura ecológicamente apropiada, son algunos de los puntos
que marcan la balanza a su favor.
No obstante, a nuestro entender, el incipiente movimiento
agroecológico venezolano adolece de una estrategia comunicacional
que le permita crear la plataforma necesaria para difundir sus propuestas
a la sociedad civil y lograr así la participación efectiva
de la misma. Es allí donde el aporte de La Era Agrícola
puede jugar un papel importante como instrumento de cambio social.
La Era Agrícola como alternativa de comunicación.
Convencidos de la necesidad de dedicar un esfuerzo especial
para diseñar una estrategia de comunicación a mediano y
largo plazo, nace en 1986 el proyecto editorial de La Era Agrícola.
De este proyecto surge la revista, planteada como medio de comunicación
social de amplia audiencia, que incluye entre su potencial público
lector a todo tipo de productores rurales, investigadores, técnicos
y agrónomos, estudiantes y profesores de variadas disciplinas,
grupos ambientalistas y ciertos sectores urbanos interesados en temas
agrícolas y ecológicos. Diseñada en un principio
como una publicación regional andina; el vacío informativo
existente respecto a estos tópicos nos lleva en poco tiempo a distribuirla
en 14 estados del país.