Cronología de una internacional agroecológica (segunda Parte)

Latinoamérica en tensión con la IFOAM
Ofelia Suárez
 

  En 1977, yo era miembro activista de IFOAM (Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánica); fui la única persona latinoamericana que asistió a la Conferencia de Boston, en 1982. En esa oportunidad expuse las experiencias que inicié en 1974 en Venezuela para difundir "La Agricultura Ecológica" y expliqué las bases del programa educativo y de difusión a escala nacional llamado "Hacia Una Sociedad Ecológica". Es por eso que puedo decir que en esa época, la IFOAM era una institución amistosa, algo así como un "club de amigos La atmósfera de los congresos era muy familiar, muy calurosa, porque había poca gente y todo el mundo se conocía cara a cara. En esa Conferencia de Boston '82, un grupo de amigos que estábamos preocupados por el aislamiento de la IFOAM en relación al "Tercer Mundo", nos reunirnos para compartir ideas de cómo mejorar la situación. Por ejemplo, discutimos con los directivos la conveniencia de publicar el boletín de la IFOAM en español, de celebrar conferencias rotativas en Africa, Asia y Latino América y de establecer una red de trabajo e información que facilitara las comunicaciones para una mayor participación del "Tercer Mundo" y - sobre todo -, de Latinoamérica, en asuntos de la agricultura ecológica. Tres meses después de ese evento, me fui a vivir a Nueva Zelandia y no volví a renovar mi inscripción como miembro. Sin embargo, supe que, posteriormente, el grupo Boston'82 continuó preocupado por las relaciones con el llamado "tercer mundo y continuó proponiendo esos puntos dentro del contexto de la IFOAM, pero sin mucho éxito. Las directivas de la IFOAM estaban más preocupadas por sus problemas internos y por otro asunto que para ellos ha sido un constante problema: LA CERTIFICACIÓN. Es por eso que el grupo Boston '82, decidió conformarse aparte de la IFOAM como "La Alianza Internacional para la Agricultura Sustentable" (IASA), cuyo presidente es Terry Gips, un pionero de la IFOAM y especialista en Economía Agrícola en la Universidad de Minessotta. (Por cierto que la "Alianza" tendrá un encuentro del 22 al 26 de Junio en Minessotta llamado: "Agenda 21. Sosteniendo la Cumbre de la Tierra").
  En la 9a. Conferencia de Brasil observé un gran cambio en la IFOAM, la cual celebraba sus veinte años de fundada 1972-1992. Con un crecimiento acelerado, cuenta ahora con miles de miembros de todo el mundo y ha pasado a ser un ente impersonal, con muchos de sus miembros interesados -principalmente- en aspectos técnicos y científicos, pero sobre todo, en los aspectos financieros y en los mercados internacionales para la exportación de los productos orgánico-ecológicos. También observé que, con el aumento del número de participantes, las comunicaciones se han dosificado más hacia la formalidad y que hay una tendencia hacia la reglamentación, las estructuras normativas y no hacia el contacto humano-social; además, la distancia jerárquica entre los participantes se hace mayor.
  La participación de Latino Americanos en la IFOAM comenzó a incrementarse a partir de 198 5. Esto significaba la incorporación de gente nueva agrupada en instituciones bien enraizadas en sus comunidades, con otro tipo de intereses, necesidades y preocupaciones sociales y políticas. En 1989, la IFOAM promovió el "Primer Encuentro Agroecológico Latino Americano" en Cochabamba, Bolivia y asistieron representantes de 59 instituciones de 16 países de Latinoamérica y el Caribe. Fue allí donde se gestó un movimiento contestatario de algunas directrices de la IFOAM, orientadas más bien por intereses de mercado, que por intereses sociales. También surgió un nuevo tipo de liderazgo regional, se continuaron las reuniones locales y el intercambio entre varias instituciones activistas de la agricultura ecológica Latinoamericana. El análisis crítico se preocupó por los "...modelos de desarrollo transferidos e impuestos a las realidades Latinoamericanas" (lFOAM INFORMA, n. 3, Oct. 92: p.2) y se discutieron ideas en torno a cómo lograr la articulación del "desarrollo sostenible", con la agroecología como su basamento principal. Todo ese proceso organizativo como movimiento y red de trabajo hacia "... la consolidación y la acción coordinada en la región", se refuerza justamente antes de la Conferencia de IFOAM durante los días 12, 13 y 14 de Noviembre de 1992, con el "II Encuentro del Movimiento Agroecológico Latino Americano'' en el "Centro Paulus" en Sao Paulo, Brasil, cuyos objetivos fueron:

* Reforzamiento del proceso de desarrollo del movimiento desde la base.
* Reafirmación de la identidad del movimiento.
* Intercambio y análisis de experiencias en la implementación de los planes y estrategias comunes.
* Análisis y discusión de planes y estrategias futuros.
* Consolidación y formalización organizativa del movimiento. *Definición de la participación dentro
  del movimiento agroecológico mundial." (IFOAM INFORMA. n. 3 Oct. 92: p.3).

  Durante la 9a. conferencia de la IFOAM los Latino americanos nos reuníamos todas las tardes: el primer día comenzamos con 64 asistentes, luego asistieron 92 y así el número fue creciendo, hasta lograr una reunión a la cual asistieron 175 personas de toda Latino América. En las discusiones, se envidenció que había un gran desnivel de información entre los asistentes: aquellos que habían asistido a la reunión en Cochabamba, los cuales tenían acceso a la toma de decisiones desde 1989, y aquellos que no habían asistido y no habían participado.

Lo puntos tratados en la agenda fueron:
  a) La independencia del movimiento Latinoamericano
  b) La necesidad de tener estatutos propios. Lineamientos para una declaración de principios.
      La ética Latinoamericana sentada en Cochabamba.
  c) Reconocimiento de la importancia de la IFOAM (Histórica y Desarrollo)
  d) Coincidencias (y diferencias) con la IFOAM
  e) Cómo establecer una mejor relación con la IFOAM. Cómo participar mejor en las relaciones
      de la Asamblea.
  f) Reuniones para llegar a decisiones consensuales. Areas de trabajo en común.

  Creo que hay que analizar varias fuentes que alimentaron las discrepancias durante la 9a. Conferencia de la IFOAM. Por una parte, un conflicto deposiciones, puesto que los Latinoamericanos en Cochabamba percibieron en la IFOAM:
  "...Una perspectiva unilateral que reduce el rol de la agricultura ecológica a cuestiones de certificación y comercio para el norte, sin pretender un desarrollo sostenible orientado a la superación efectiva del colapso de los agroecosistemas, la pérdida de capacidad de autosuficiencia alimentaria y el mejoramiento sustantivo de las condiciones de vida de la población rural en el sur..." (Colman, en IFOAM INFORMA 92: 10)
  Por otra parte, los Latinoamericanos han analizado en los últimos tres años necesidades específicas de nuestra realidad, tales como: poner el movimiento agroecológico al servicio del campesino, la importancia de contar con un organismo técnico independiente para la certificación y garantía de los productos, la promoción de la investigación agroecológica Latinoamericana, los problemas de capacitación y extensión y de información y difusión a nivel local y regional. (García, R. en IFOAM: 4). ¿Por qué el resultado de estos análisis no han sido adoptados para la discusión por la IFOAM? Pareciera que los intentos de comunicación entre los Latinoamericanos y las directivas de la IFOAM no se lograron efectivamente, puesto que: ..."Estas dificultades se expresan en la poca disposición de compartir y de abordar las preocupaciones y aportes planteados..." (Kolman, en IFOAM INFORMA: 11)
  La falta de comunicación efectiva puede tener dos vertientes: una puede ser por razones culturales y de lenguaje entre los Latinoamericanos y los líderes de la IFOAM. En muchas reuniones y congresos similares he observado malentendidos, porque unos y otros no entienden el lenguaje (ni el sentido del humor) de los demás; los que hablan inglés toman las decisiones rápido, sin esperar a que los que hablan otros idiomas tengan el tiempo de entender a los traductores simultáneos, comprender y digerir lo que se dijo y reflexionar antes de decidir. Por otra parte, muchas veces las reuniones no cuentan con servicios de traducción. Otras veces los documentos en español importantes para las discusiones son resumidos, aparecen más tarde o no aparecen. Las diferencias culturales también hacen que, a veces, se perciban las mismas cosas o eventos con otras perspectivas y sentimientos. La falta de comunicación se hace sentir, como una forma jerárquica de distanciamiento entre la gente: los que tienen el poder de comunicarse en inglés -el idioma dominante- y los que no tienen tal poder.

Por otra parte, creo que los Latinoamericanos coincidimos en nuestra preocupación por la creciente pobreza crítica, la situación de los campesinos cada vez más aislados y sin ayuda, el despojo de las tierras; toda esa realidad social, ligada a la destrucción de los ecosistemas en nuestros países, cada vez más marginados de la toma de decisiones a nivel mundial. Creo que en la 9a Conferencia sentimos una urgencia de estar unidos ante el avance de intereses que agobian al mundo, movidos por el motivo del lucro, de interés mercantilista global y desprovistos de conciencia hacia la 'Justicia social': nos enfrentamos al "Supermercado Global. Creo que los Latinoamericanos que asistimos a la 9a Conferencia expresamos la necesidad de cambios profundos que no pueden ser detenidos por el avance de la mentalidad simplemente técnico-científica o mercantilista de algunas personas influyentes dentro de la IFOAM.
  En conclusión, éstas dos tendencias -aparentemente irreconciliables dentro del seno de la 9a. Conferencia de la IFOAM -han sido como "echarle leña al fuego" del conflicto, el cual tiene varios aspectos: cultural, de comunicación, de liderazgo, de intereses y de poder. Creo también que hay que luchar por cambiar las cosas desde adentro y que cualquier división tiende a debilitar el movimiento que -hoy más que nunca- debe fortalecer sus bases globales, puesto que el "enemigo" sigue siendo el mismo, pero más poderoso y sofisticado.

Agradezco a aquellos que quieran escribir sus comentarios en relación a este artículo, envíen su correspondencia a mi nombre a la siguiente dirección: Avenida Araure Edificio Canaima, Apto. 63 Chuao. Caracas.

 

 
 inicio