Parcela Agroecológica

Las Lajitas

Fernando Llanos
Organización  
 
   
  En un terreno de una hectárea, campesinos con tradición cooperativista en Monte Carmelo, próximo a Sanare, Estado Lara, decidieron iniciar el cambio de una agricultura con insumos artificiales a otra llena de elementos vivos, orgánicos, como respuesta a la necesidad de cosechar alimentos
 
 
 

más sanos y minimizar las enfermedades ocasionadas por el uso de plaguicidas.
  Omar García rememoró que la cooperativa surgió como salida al problema de los campesinos sin tierra por lo que se ayudaban mutuamente en la siembra, "a mano vuelta". La interrelación de trabajo se convirtió en amistad, decidiendo los agricultores de Bojó y Monte Carmelo integrarse en la Cooperativa La Alianza. Años más tarde, otros trabajadores de la tierra en Palo Verde se sumaron a la cooperativa. En esta unificación incidió la presencia de una misión de sacerdotes que basándose en el evangelio para aportar soluciones al problema de la cotidianidad campesina hallaron en el cooperativismo una solución. Hoy la cooperativa tiene tres secciones acordes a los tres caseríos que la forman. En Monte Carmelo está la sección Las Lajitas, pioneros de la Cooperativa La Alianza en iniciar la agricultura ecológica. Analizando el valor de la salud en Las Lajitas se arrancó con un pequeño huerto orgánico para consumo interno.
  "En las reuniones -cuenta Omar -analizábamos el problema de la salud porque a pesar de que Luchábamos por ella, consumíamos alimentos contaminados. Había que empezar desde abajo y de ahí se inicio el huerto. Mejorábamos la alimentación y empezábamos a dejar esos agroquímicos que nosotros sabemos hacen daño".
  A los campesinos de Monte Carmelo, como a los de otras regiones, por trastornos en la herencia cultura], se les vendió la idea de los agroquímicos como indispensables para la siembra. Hoy, en Las Lajitas saben que no es así pero que la transformación es progresiva porque allí se vive económicamente de la agricultura.
  La experiencia orgánica, con talleres con Fundagrea, investigaciones de propia iniciativa, le ha permitido a los agricultores ver como se regenera el suelo. La diferencia en la estructura de la tierra es abismalmente notable a favor de la siembra orgánica.
  "Creo que hemos avanzado bastante. Estamos rotando el cultivo y metiendo plantas que mejoran el suelo. Estamos usando mucho el melenosto, el sorgo, como abonos verdes. Y se ha ido desarrollando un trabajo similar con otras fincas", comentó Omar.
  El trabajo empezó con poca gente y a través de los resultados se han ido integrando otros agricultores porque ven que sí es rentable. Incluso, la rentabilidad permite mantener en la parcela a un técnico En fin, es la búsqueda de alternativas eficientes para los agricultores. Ya por ejemplo, el uso de pesticidas ha sido disminuido a la mitad en las parcelas convencionales de los cooperativizados.

A la feria de consumo

  Los bienes agrícolas orgánicos de Las Lajitas son comercializados en las ferias de consumo en Barquisimeto. Los consumidores han ido diferenciando lo que significa comer una hortaliza orgánica a una tratada con químicos. Como testimonio de que lo que se ofrece es orgánico, el Fonaiap les emite un certificado.
  Explicó Omar García que la gente es receptiva al producto orgánico. Por ejemplo, la zanahoria química dura tres días sana; en cambio, una orgánica está el quinto día con buena presencia y eso lo ven las personas.
  Ahora la parcela Las Lajitas se ha convertido en punto de visita por parte de especialistas y agricultores para conocer la experiencia.
El Proyecto Las Lajitas sirve de referencia para que otras zonas experimenten. En este plan se integran los esfuerzos de la Cooperativa La Alianza, Fundagrea con la instrucción y Fonaiap-Lara con el financiamiento.
  Ya los labradores de Palo Verde comenzaron con mayor extensión de terreno la agricultura orgánica bajo la guía de Fundagrea, el financiamiento de Canadá y toda esa carga de sabiduría ecológica de los campesinos.


 
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