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La
evidente destrucción de la cuenca alta del río
Orinoco y de importantes sectores de la Sierra de parima, la
Neblina y demás zonas de Territorio Federal Amazonas
en Venezuela no puede ser analizada simplistamente y menos aun
con la histeria Chauvinista de algunos o los intereses personales,
comerciales y politiqueros de otros. Si de verdad se quiere
detener a esta gente que contamina los cauces de los ríos,
modifica su cauce, envilece a los indígenas y incluso
los desalojan de sus tierras, los matan vilmente y destruyen
la enorme masa boscosa del Amazonas hay que tener bajo control
a los que inducen este poblamiento; es decir los grandes compradores
de oro, financistas de esta actividad y de sus infraestructuras
y equipos necesarios. Es decir los autores intelectuales.
En
efecto, hace a penas dos años se cotizaba la construcción
de una posta de avión en el Amazonas por un Kilo de oro,
esta cifra ha subido con la voladura de algunas de ellas por
parte del Gobierno Brasileño y hoy se cotizan hasta veinte
veces este precio. Nos preguntamos entonces quien paga esta
enorme cantidad de dinero, son los garimpeiros o los intereses
de la Conexión Oro. Un equipo de extracción de
oro cuesta |
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más
de dos millones de bolívares y operarlo más de
200.000 al mes. Quien puede financiar todo esto a cientos de
kilómetros de la ciudad más cercana.
No
esta de más decir que el que construye la pista tiene
todos los derechos sobre el oro que se extraiga de sus alrededores
y los que trabajan en esto son prácticamente esclavos
de los financistas que viven en Manaus, Boa Vista, Sao Pablo
o inclusive Ciudad Bolívar o Caracas.
El Garimperio
es pues sólo el autos material de su actividad depredadora,
se destruye él con el mercurio, infecta de paludismo
a su familia y enriquece a unos pocos.
En Brasil
hay la costumbre de decir que los garimperios hacen en la selva
el trabajo sucio, es decir destruyen la vegetación y
matan a los indios para que otros después se aprovechen.
La pista de José Altino en la Frontera con Venezuela,
producen cientos de kilos de oro y casiterita al mes. Por este
material se paga 120 cruceiros el kilo al minero y se revende
a 640 según la Revista Veja de septiembre de 1.990. Este
señor que debería estar preso, ha llegado a decir
que: "la iglesia vive de sueños, los militares de
la ideología y él de la realidad". Es a todas
luces un explotador de garimpeiros y de los ecosistemas a ambos
lados de nuestra frontera con Brasil.
En estudios
realizados en la Universidad Central de Venezuela y el de la
Universidad de Mato Grosso se ha demostrado que hay una estrecha
relación entre las avalanchas de estas hordas de garimpeiros
y grandes y poderosos intereses de Sud África, Inglaterra,
Bélgica, Holanda, Usa y Uruguay en donde se concentran
los grandes compradores de oro bancario del mundo y desde donde
incluso hoy hipócritamente se declaman loas para salvar
el Amazonas.
Pareciera
paradójico pero si analizamos una región como
la del Alto Orinoco podemos encontrar curiosas concidencias.
Históricamente
ella fue invadida por científicos de universidades foráneas,
expedicionarios amateurs y por misiones de evangélicos
vinculados a grandes compañías privadas del mundo
desarrollado. Esta gente detectó los cuantiosos recursos
y permitió luego que se activaran las hordas de garimperios.
Estos
garimperios son sacados de otras zonas mineras o de favelas
de pueblos pobres del Brasil en donde a través de los
alcaldes, se les paga pasaje en avión hasta Boa Vista
y luego a la selva a hacer el trabajo sucio.
Luego
que han explorado en territorio y acabado con la resistencia
indígena vendrán grandes empresas mineradoras,
como en Guayana, supuestamente a poner orden al negocio y a
beneficiarse del grueso de la producción que no se puede
sacar con una surruca o una balsa pequeña.
Estas empresas
son las que han alentado en todo momento la investigación
científica, que a veces con la hipócrita misión
de conservación del ambiente o de exploraciones famosas,
detectan los recursos. En Venezuela es pública la historia
de un afamado naturalista que luego de excursionar y tomar hermosas
fotos apareció como comprador de oro y consecionario
en Amazonas.
Más
tarde todos estos intereses financieros desmovilizan a los garimpeiros
y luego instalan sus enormes minas.
Incluso
muchas de estas compañías son ahora falsamente
conservacionistas y financian instituciones ambientalistas internacionales
o fundaciones privadas nacionales para lavarse el rostro y aparecer
frente a la opinión pública con su cara bien limpia.
Como el oro que extraen de las selvas. El WRI quien asume, sin
que nadie se lo haya pedido, el liderazgo para formular políticas
ambientales al mundo, está financiado por algunas de
estas grandes empresas compradoras de oro. otro tanto sucede
con TNC, conservation international y otras compradoras de tierras
encubiertas bajo la moda ambientalista.
Por
estas razones, solo una acción conjunta de los gobiernos
latinoamericanos de la cuenca amazónica puede enfrentar
los enormes intereses del negocio del oro en el bosque tropical,
intereses estos que están representados en algunos de
los Grandes Centros de Investigación Ambiental, Universidades
y Fundaciones Privadas de los países desarrollados, en
las enormes empresas de producción y compra venta de
oro, joyerías e incluso en los Bancos Centrales, Consorcios
Financieros y Reservas Federales que pretenden por esta vía
equilibrar las maltrechas economías de sus paises. Las
declaraciones del mandatario del Uruguay en la última
reunión del Grupo del Río de la Plata son también
responsables de la destrucción Amazónica.
Sólo
actuando a nivel de Gobiernos y de la Sociedad civil sin manipulaciones
patrioteras, personalistas o politiqueras podrá detenerse
la gigantesca avalancha humana que esta siendo inducida a invadir
nuestra Amazonía por estos intereses, bajo la mirada
a veces cómplices de Estados Nación o Gobiernos
Regionales Privatizados como es el caso del territorio Roraima
en Brasil en donde la Conexión oro sencillamente pone
y quita alcaldes y gobernadores.
O en
el caso nuestro intereses capaces de modificar decretos presidenciales
como el de la suspensión de la minería del oro
en el Bajo Caroní, que esta amenazando a la represa del
Guri y a Ciudad Guayana o permiten las minas dentro del parque
nacional Yapacana. |
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Son
estos mismos intereses quien propugnan la internacionaliz ación
de la Amazonía para que quede en manos de ellos y supuestamente
la conserven en, función de sus fines.
Concebir
estos espacios como territorio vacíos que deben ser internacionales
a ultranza es hacerle el juego a estos intereses internacionales,
Chico Méndez defensor de la selva amazónica, muerto
precisamente por estos intereses, demostró que a través
de las llamadas Reservas Extractivistas, especies de macro parcelas
de hasta 800 has por familia, pueden los pueblos de la selva
mantenerse, producir y proteger el ambiente autónomamente.
En
estas reservas se extraería batata, sarrapia, caucho,
castañas, hierbas medicinales, frutos, se criarían
pequeños animales y se fomentaría el ecoturismo
como opciones válidas para que los indígenas y
criollos vivan dignamente protegiendo la selva y nuestra soberanía
como país y como continente latinoamericano. |
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